Woman Art House: Mariajosé Gallardo

by • 1 febrero, 2019 • Woman Art HouseComments (0)1016

Es una de las pintoras figurativas más destacadas de la actualidad. En su trabajo se mezclan la estética de las revistas de moda, el cine y la publicidad de los cincuenta y sesenta con el barroco, lo medieval, el humor y la cultura pop. El pasado domingo dediqué el hilo de #wohmanarthouse a la artista Mariajosé Gallardo.

Mariajosé Gallardo

Mariajosé Gallardo (Villafranca de los Barros, 1978) se considera una pintora anacrónica, que debería haber vivido en la edad media pero con planchas alisadoras. Su obra es excesiva en todos los sentidos: en los trazos, en los detalles, en la complejidad narrativa y simbólica, en el horror vacui… Confiesa que es imposible mantenerse ajena al oro, al folklore, y a los excesos barrocos de Sevilla, la ciudad en la que se instaló para estudiar Bellas Artes, en la especialidad de Diseño y Grabado, y donde vive y trabaja en la actualidad. Allí fue una de las fundadoras de Sala de eStar, un espacio de creación contemporánea que estuvo en activo entre 2001 y 2006.

Mariajosé Gallardo

En su personal lenguaje es más que evidente la influencia del barroco, que ella asegura interpretar desde la lejanía, aportando el imaginario de su generación y su interés por la historia y la historia de la pintura. Así, junto a Valdés Leal, Zurbarán o Murillo, en su iconografía hay múltiples alusiones a la religión católica, a los cuentos infantiles, a la tradición popular o incluso a los emoticonos, aunque sin duda podríamos seguir. En la trayectoria de Mariajosé Gallardo existen algunos aspectos que se han mantenido constantes, como el interés por la representación de la mujer y los estereotipos femeninos, la destacada importancia de la ornamentación y la saturación espacial.

La mayor parte de sus obras retratan a mujeres y hacen frecuentes alusiones al universo femenino a través del maquillaje, joyas o técnicas como el bordado o el patchwork. Todos estos elementos aparecen en algunas de sus primeras series, como “La belleza como conjunto” o “Me chifla tricotar”, pertenecientes al proyecto “Del coleccionismo casero a la nueva biblioteca femenina” que recibió una de las becas Francisco de Zurbarán de la Junta de Extremadura en 2006 y que fue expuesto dos años después en el Instituto Cervantes de Tokio. En 2004 ya había ganado el Premio de Pintura Focus Abengoa con la obra “N.E.N.E. he seguido el movimiento de tus labios”. Durante esta primera etapa era habitual el empleo de adhesivo reflectante como soporte, además de referencias a la novela rosa en títulos como “Catalina María Marco cómo tuviste el valor de casarte con Juan Lucas estando en el mundo yo”.

Mariajosé Gallardo

En obras más recientes, las mujeres se muestran en actitudes diferentes: desafían los cánones de belleza, juegan a la ambigüedad, y ocupan espacios socialmente vinculados al ámbito masculino, en ocasiones portando armas o vistiendo indumentaria de corte militar. Entre sus obras destaca especialmente “Non sine sole iris”, que interpreta un retrato del mismo título que Isaac Oliver realizó de Isabel I, apodada La reina virgen. Mariajosé Gallardo presenta en este caso a una mujer empoderada, tanto en su actitud como en su vestimenta, cargada de adornos, y reivindica su derecho como artista a resignificar al mismo tiempo que cuestiona las etiquetas que la historia impone a las mujeres y la sociedad asume como normales.

Mariajosé Gallardo

Su serie Camisetas (2013) resulta bastante significativa para ver cómo el interés de Mariajosé Gallardo por lo ornamental no se reduce exclusivamente a los fondos o los escenarios de sus obras,a través de motivos heráldicos o emblemas. También invade a sus personajes, que aparecen con cuidadas indumentarias y en ocasiones lucen tatuajes. En sus primeros trabajos, solía rodear los rostros con guirnaldas de flores que pronto empezaron a cobrar un gran protagonismo ocupando casi la totalidad del lienzo.

La idea de orden está muy presente en sus composiciones: la saturación de elementos, objetos y símbolos suelen ordenarse en falsos álbumes, retablos, relicarios, mapas o vitrinas. Esta saturación proviene de la inquietud barroca por la escenografía y el trampantojo, y por llevar la pintura más allá de los límites del marco y aparece también en la manera en la que la artista decide mostrar sus trabajos ante el espectador. Especialmente interesante en este sentido fue la exposición individual “Non sine sole iris” celebrada en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en 2013. En esta muestra Mariajosé Gallardo exploró el concepto de gabinete de curiosidades y sus cuatro categorías: naturalia, exotica, scientifica, y artificialia. En la instalación “Ranking de peticiones marianas”, en la sacristía de la Capilla del Pabellón Real, un buen número de pequeños lienzos de fondo dorado con imágenes anatómicas rodean, formando una media luna, a una Inmaculada anónima del siglo XVIII.

En otros casos, se aproximó a las prácticas de archivo, algo que se pudo ver, por ejemplo, en “Yo traigo todo lo que tú necesitas” (2007) una exposición en la que utilizó como elemento central un carrito de helados que contenía un total de ochenta pequeñas pinturas de temática variada: desde muestrarios de helados hasta labores de bordado o condecoraciones.

La representación de la muerte y la maldad humana, dos temáticas sin duda muy próximas al barroco, también ocupan una parte de la producción artística de Mariajosé Gallardo. En el año 2016 fue la encargada de realizar el cartel del Festival de Cine Europeo de Sevilla haciendo un guiño a los personajes oscuros y malvados de la historia del cine.

En su exposición “No hay cosa que más despierte que pensar siempre en la muerte” (2016, La Gran), analizó la simbología católica y la tradición popular en torno a la muerte, tomando como punto de partida una imagen del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Pero sin duda fue especialmente interesante la muestra que pudo verse un año antes, en 2015, en Delimbo. Titulada “Pensé que era una peli de acción y resulta que es de gente rara”, la artista se acercó a la figura de Hitler y su entorno familiar desde el humor, la sátira y la parodia hasta el punto de llegar a convertir al dictador en un emoticono. Con este proyecto, que se basó en una gran documentación gráfica, Mariajosé Gallardo hacía también una crítica a los modelos totalitarios y a la propaganda que emplean. Una de las obras presentes en la muestra fue una interpretación de un cartel electoral, en el que las letras de la palabra Hitler aparecen invertidas.

La obra de Mariajosé Gallardo forma parte de numerosas colecciones privadas y públicas, entre las que se encuentran muchas instituciones andaluzas. En 2017 participó en Estampa con su proyecto “El enamorado está advertido” (LaGran) y en ArtMadrid con “Soy una salamanquesa” para Espacio Olvera. Próximamente estará presente en JustMad y en ARCO con el coloquio “El arte más actual. Visiones y trayectorias: artistas en diálogo” que será moderado por Rosina Gómez Baeza y Lucía Ybarra junto a los artistas premiados en las dos últimas ediciones del Certamen Obra Abierta.

Podéis saber más sobre Mariajosé Gallardo en su web (www.mariajosegallardo.com) y en su Instagram @mjgs17


El próximo domingo 3 de febrero conoceremos la trayectoria de Zaha Hadid de la mano de Naiara Valdano (@art_gossips ). Puedes seguir el hilo a través de su cuenta o desde el hashtag #womanarthouse

Post Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *