Woman Art House: Tania Bruguera

by • 17 enero, 2020 • Woman Art HouseComments (0)889

Artista conceptual, realizadora de instalaciones, creadora de videos y performer. Ella es Tania Bruguera, artista cubana que rompe los límites entre arte y activismo.

Por su historia, activismo y fuerza hemos querido que fuese una de las protagonistas de #womanarthouse en 2020 y el pasado 12 de enero hablamos sobre ella en la reunión semanal que organizamos como cada domingo en Twitter. Por si no pudiste estar, te dejamos AQUÍ el link al hilo completo, además de resumir todo lo que salió a la luz en este mismo artículo. ¡Disfruta!

Tania Bruguera. Fotografía: Carlos Spottorno

Comencemos por el principio. Tania Bruguera nació en La Habana en 1968 dentro de una familia privilegiada: su padre Miguel Brugueras -con una S al final del apellido que la artista quitó posteriormente- fue fundador del Partido Comunista y alto representante diplomático con plazas de peso en el extranjero.

Gracias al trabajo de su progenitor, la artista pasó su infancia en lugares como Beirut, París o Panamá hasta que sus padres se divorciaron por problemas políticos: “mi madre empezó a hacer preguntas incómodas, como, por ejemplo, por qué mandaban aviones sin asientos repletos de cosas carísimas para la esposa de Raúl Castro pagadas con dinero que era del pueblo, mientras no había qué comer en Cuba” según conto a la publicación El País Semanalen septiembre del 2019.

Tras años en el extranjero, la vuelta a Cuba fue todo un shock para Tania según conto a la misma revista: “yo había sido criada con la imagen idílica de Cuba que el Gobierno proyecta hacia el exterior. Entonces, encontrarme con aquella Cuba, la Cuba real, a mis 12 años de edad, en un momento de la infancia en el que empiezas a cuestionarlo todo, fue un golpe muy fuerte para mí.” Ese golpe dejo huella en ella: “yo creo que por eso soy artista, porque no pude reconciliar la realidad con la proyección que tenía de esa realidad. Ahí está la raíz de mi obra.”

Tania Bruguera. Fotografía: Carlos Spottorno

Sea como sea, pronto se interesó por el arte como herramienta de expresión. Es por ello que decidió estudiar, primero en La Habana en instituciones como la Escuela Elemental de Artes Plásticas 20 de Octubre o el Instituto Superior de Arte de La Habana, y luego en Estados Unidos en el Instituto de Arte de Chicago. Esta educación le permitió canalizar su creatividad y comenzar a desarrollar un arte muy político que le ha provocado, a lo largo de los años, numerosos problemas con el régimen cubano: “el arte político en Cuba es una ruleta rusa, un juego a todo o nada en el que uno apuesta a perderlo todo.

¿Entre sus trabajos? Tania Bruguera lleva trabajando desde los ochenta y tiene una amplia lista de creaciones. Una de sus primeras joyas es “Homenaje a Ana Mendieta” (1985-1996). En ella la activista re-hace objetos y performances creados por Ana Mendieta, artista cubana emigrada a Estados Unidos. Al organizar estas piezas en la misma La Habana, la cubana busca llevar a la memoria de Cuba el trabajo de Mendienta, borrado oficialmente cuando desertó a EEUU a pesar del interés de su trabajo. ¡Todo un homenaje a su predecesora!

“Memoria de la Postguerra” es la segunda gran serie performática que elabora Tania Bruguera. Esta se inicia en 1993, en medio de un contexto cultural que tiene un denominador común: la migración masiva de artistas plásticos hacia el extranjero. Y en ella la cubana presenta un periódico independiente como obra de arte que busca convertirse en un foro para la discusión de temas no autorizados, críticas generalmente silenciadas por la censura estatal del periodismo cubano.

Unos años después, en 2000, Tania presentó un trabajo en la VII edición de la Bienal de la Habana fundamental en su carrera. Se trata de “Sin Título (La Habana, 2000)” y consiste en un video-performance-instalación que se realiza en una de las bóvedas, oscura y húmeda de La Fortaleza de La Cabaña. Dicho espacio solía ser, desde tiempos de la colonización española hasta unos años antes de la exhibición, una cárcel militar para prisioneros de conciencia… y fue allí donde Tania realiza su pieza, que la revista Rotunda Magazine explicó así:

En el interior de un túnel a oscuras, se amontonaban en el suelo, formando una capa de varios centímetros de espesor, el bagazo (caña de azúcar molida), ya fermentado, por lo que emanaba un penetrante olor agridulce. Al final del largo espacio, había una luz brillante procedente de la pantalla de un pequeño televisor que colgaba del techo y mostraba imágenes de video en blanco y negro de Fidel Castro, quien seguía siendo el presidente de Cuba cuando Bruguera realizó la obra. El carismático líder aparecía en entornos diferentes, tanto públicos como privados, pronunciando discursos ante miles de seguidores, nadando en la playa y abriéndose la camisa de su uniforme militar para enseñar que no llevaba puesto un chaleco antibalas. Tan solo cuando el espectador se volteaba hacia la entrada se daba cuenta de que había cuatro hombres desnudos de pie sobre el bagazo, frotándose las manos en silencio, en un gesto que recuerda a Lady Macbeth lavándose la sangre de las manos en la obra clásica de William Shakespeare.”

Esta obra fue tan controvertida que fue censurada por las autoridades cubanas tras la primera representación y se prohibió su repetición en los restantes días de duración de la Bienal, argumentando que la desnudez masculina en espacios públicos está prohibida.

Pero no fue la única vez que Tania sorprendió. Ocho años después, en 2008, organizó en Tate Modern de Londres su performance «El Susurro de Tatlin #5». En ella los visitantes, en lugar de encontrarse con obras de arte, debían de enfrentarse con 2 policías a caballo, que se movían de un lado a lado, hacían preguntas y ejercían su autoridad como lo harían en las calles. La obra quería activar una situación policial que ejerce los límites de la autoridad y el poder sobre la sociedad civil.

Por último, podemos destacar también su performance «Autosabotaje» (2009). Consistía en una conferencia donde Tania, sentada frente a una mesa, leía sus reflexiones en torno al arte político y la función de los artistas en el contexto del arte, las instituciones y la sociedad. A su derecha tenía acceso a una caja con una pistola. En cada pausa de su lectura la artista tomaba esta y jugaba a la ruleta rusa, un gesto que buscaba estremecer e cuestionar la función de un artista en la sociedad.

La propia artista cree que tanto estos como otros de sus proyectos “tienen nombres rimbombantes” pero por una simple razón: “porque le hablan al poder, y yo pienso que al poder hay que hablarle sin miedo, incluso con cierta arrogancia.”

Su arte y su activismo le han provocado pasar por situaciones desagradables como numerosas detenciones. ¿Una de las más conocidas? En 2014.

El 14 de diciembre de ese año, Obama y Raúl Castro habían anunciado el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y Tania quiso actuar. Por ello  propuso lo siguiente: colocar un micro en la Plaza de la Revolución de La Habana para que los ciudadanos expresaran sus opiniones sobre el futuro de Cuba bajo el lema bajo el lema #YoTambiénExijo. El gobierno cubano se negó al evento: el Consejo Nacional de las Artes Plásticas de Cuba (CNAP) calificó de «inaceptable» la propuesta de la artista y la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) declaró que Bruguera tenía una «evidente intención política» y que la artista «no busca otra cosa que un protagonismo circunstancial.”

A pesar de sus esfuerzos, la performanceno se llegó a celebrar ya que la artista fue arrestada el 30 de diciembre y absorbida por una vorágine de interrogatorios de la que salió en libertad con cargos y con su pasaporte confiscado.

Pero está ocasión no fue la única. También tuvo problemas en 2018, cuando la activista se opuso al decreto 349. Este obligaba a que los creadores estuvieran adscritos a una institución cultural del Estado Cubano y Tania creía que esto constreñía la libertad de creación y reforzaba la censura. Puedes leer más  información sobre su rechazo al decreto 349 y su detención en este artículo de El País (pinchar AQUÍ).

Con todo esto en mente, ¿podemos decir que Tania ha perdido todo la fe en la revolución? Ella misma responde: “no he perdido la fe en las ideas de justicia social de los primeros años de la revolución, pero he tenido muchas decepciones. La prioridad de la revolución no han sido los cubanos, sino su imagen internacional.”

Y a pesar del rechazo oficial del gobierno cubano, el arte y activismo de Tania Bruguera le han ayudado a tener abiertas las puertas de algunas catedrales de la cultura contemporánea, desde el MoMA de Nueva York hasta la Tate Modern de Londres.

¿Quieres conocer más sobre esta artista cubana? Además de visitar su web (AQUÍ), te recomendamos disfrutar de:

¡Y aquí terminamos! Espero que te haya gustado tanto como a mí conocer un poco más a Tania Bruguera… y recuerda: sigue todos los domingos el hashtag #womanarthouse para conocer grandes artistas mujeres.

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