Entrevista a Katarzyna Rogowicz

by • 11 noviembre, 2021 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)835

Katarzyna Rogowicz (Sosnowiec, Polonia, 1971). Vive y trabaja entre Murcia, Madrid y Ávila. Especialista en Tejido artístico por la Universidad Popular de Turno, Varsovia, Polonia (1992). Técnica Superior en Diseño Gráfico e Ilustración por la Escuela de Arte de Murcia (1997). Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Murcia (2006).

Katarzyna Rogowicz. C de culpa, 2017. Cortesía de la artista

PAC – Te proyectas desde Murcia. ¿Te hubiera gustado cambiar de lugar y hacerlo desde allí?

Katarzyna Rogowicz – Cualquier cambio, sea cual sea, produce una nueva aportación. Cada poco tiempo podemos valorarlo desde una reflexión del tiempo pasado. Tenía muy claro, desde pequeña, que mi país, Polonia; concretamente mi ciudad, industrializada, minera y de tono gris incluso régimen comunista, mi barrio y las personas que me rodeaban eran comparables con la novela de Orwell “1984”, no era mi sitio. Nada más terminar mis estudios, gracias a las circunstancias, -los cambios políticos en Polonia de 1992-, me fue posible “salir”.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto Wonderland, 2013. Cortesía de la artista.

PAC – ¿Crees que tu trayectoria habría sido la misma?

Katarzyna Rogowicz – La vida me ha traído a España y sobre todo a Murcia que es una ciudad en desarrollo. Todo me parecía bello, fresco, nuevo, por explorar y aprender el idioma desde cero, era agradable. Ser extranjera era ser una rareza positiva. Mi educación y el deseo de integrarme me ayudó a vivir en este país. Gracias a los certámenes locales he podido visibilizar mi arte desde el principio. Eso me animo mucho, teniendo en cuenta que migrar, dejar tu país natal, tu familia, tus amigos y todo lo que conoces es una ruptura difícil de suplir. Inconscientemente tus raíces se quedan lejos y te sientes indefensa. Murcia tiene una cosa muy especial, constante luz natural, mi favorita para crear y percibir los colores (me vienen a la mente enseguida el sabor y la jugosidad de color de todas las frutas, para mí todavía exóticas, como el limón, naranja, chirimoya, pomelo, albaricoque o melocotón). Esa luz de Murcia, la hago propia. El incomparable azul cielo y su percepción es sumamente diferente, tiene para mí una brutal fuerza creadora. Y otra cosa más, lo más importante: el constante contacto con las personas que he conocido a través del arte y los talleres que dirijo a nivel nacional. Es un magnífico y poderoso vehículo de autoconocimiento y conocimiento.

Katarzyna Rogowicz. Songs of Innocence, 2017. Performance en Centro Párraga. Cortesía de la artista.

PAC – ¿Qué te impulsa a dedicarte a la práctica artística?

Katarzyna Rogowicz – Nunca imaginé dedicarme a otra cosa, por lo tanto, no hay impulso, hay deseo.

PAC – ¿Qué ansiabas?

Katarzyna Rogowicz – Conseguir tener un lugar en esta sociedad compleja y complicada. Pertenecer a este engranaje con la ilusión de estar integrada con y alrededor de la gente.

PAC – ¿Lo encontraste?

Katarzyna Rogowicz – En Murcia me formé, estudié y terminé dos carreras, lo que me ha aportado el conocimiento y me ha permitido relacionarme, tanto con los creativos cómo con los que lo aprecian. Aquí me encontré a mí misma y a partir de entonces me he podido mover por más sitios de este querido país.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto Fever Love, 2012. Cortesía de la artista.

PAC – ¿Qué crees que puede mejorarse en el Sistema del arte?

Katarzyna Rogowicz – Sigo sin entender cómo funciona el sistema en general de arte. Es un gran enigma para mí, partiendo desde una posición donde nosotros artistas llevamos una dedicación absoluta hacia nuestro oficio. El sistema debería estar a nuestro favor, no sé cómo explicarlo… Debe ser que no hay artistas en la política del Arte.

PAC – ¿Qué deberíamos aportar y eliminar al Sistema?

Katarzyna Rogowicz – Dar más valor y respeto a los creativos. Es un lenguaje universal, y muy poderoso. Según mi opinión los niños deberían dibujar, pintar, estar en contacto con el Arte antes de leer, sumar, pero si experimentar, imaginar y construir. Son las herramientas que necesitamos disponer para vivir, desarrollarse y crecer en este mundo.

Por ejemplo, en plena pandemia, dirigí una serie de talleres en el Espacio Intermediae de Matadero de Madrid que han confirmado una vez más lo que estoy diciendo.

Katarzyna Rogowicz. Frida Kahlo, 2018. Cortesía de la artista.

PAC – Asociacionismo profesional ¿qué opinas?

Katarzyna Rogowicz – Soy del Instituto de Arte Contemporáneo [IAC] y Mujeres en las Artes Visuales [MAV]. La información y difusión es primordial. Gracias a internet puedo pertenecer a un grupo complejo y sin fronteras, con el cual me identifico. Cuestión de unión.

PAC – Háblanos un poco de tu trayectoria.

Katarzyna Rogowicz – Tengo una amplia trayectoria en el mundo del diseño gráfico, reconocida con premios, galardones y menciones. También he sido reconocida como ilustradora. He ilustrado libros para prestigiosas editoriales.

Hace cinco años terminé la beca anual concedida por la Factoría Cultural -Vivero de Industrias Creativas para desarrollar un producto de experiencia, de tres líneas de trabajo que consiste en la producción artística, talleres para todo tipo de los públicos y servicios tipo productos por encargo relacionados con su arte o las exposiciones. La beca me dio un importante empujón que necesitaba: explorar otros horizontes. Me lancé y durante varios años estoy viviendo a caballo entre Murcia, Madrid y Ávila. Y así sigo hasta ahora “dividiéndome”, con mis estudios portátiles con la única pausa obligada por la maldita pandemia. Esta casi locura me permite estar en contacto con la ciudad y sobre todo con la naturaleza, mi enorme fuente de inspiración. Entre el mar y la montaña.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto Black Velvet E de equilibrio, 2019. Cortesía de la artista.

Mi obra, casi todo lo que he creado, nació en Murcia. El proyecto Fever (2012), fue un punto de inflexión en mi forma de crear. Me di cuenta que cualquier cosa puede ser el detonante de un sentimiento, sobre todo aquellos que subyacen en tu interior más remoto. Yo les llamé “white rabbits” (en alusión al conejo de Alicia), elementos que en el momento menos esperado aparecen y se instalan por duplicado. Empecé a navegar en mi inconsciente y los recuerdos de infancia polaca. Una mezcla explosiva que visualizó a través de los dibujos todo tipo de mis sentimientos y emociones acumuladas.

Me apropio de los cuentos tradicionales y de oración popular, y los convierto en mis propios cuentos. Hablo del dolor colectivo ajeno, del dolor heredado que sacudió a varias generaciones de mujeres de mi familia todo ello junto con el propio dolor que hibernaba en mí, latente y sordo. Gracias a esta obra me enfrenté a mí misma y dio lugar a un cuerpo sufriente, un cuerpo en falta, y pude llorar, parir y tener en mis manos, ante mis ojos “lo vivido” hasta entonces.

En Wonderland (2013), me enfrento al constante cambio de identidad mental y física que sufre una mujer, hija, novia, adolescente, madre, esposa… visualizo personajes o actitudes de los demás hacia uno mismo. Con un entorno hostil, a veces difícil de superar. Mi obra es reflejo de mi Yo, y el Yo se construye y alimenta de mi arte. Somos indivisibles.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto La otra cara de la Luna, 2019 (detalle). Cortesía de la artista.

Luego nacieron otros proyectos, cómo 17 (2018) (El triángulo D+I+H: Diseño-Ilustración-Haiku) en el Centro Párraga de Murcia. Black Velvet (2019) en el invernadero del Garden Center de Bourguignon en Madrid. Formado por una serie de dibujos que manifiestan mi fascinación cómo ilustradora por la naturaleza. Y La otra cara de la luna (2019) en Espacio de Arte Roberto Verino de Ourense.

Mi proyecto actual, Antípoda (2021), nace en plena pandemia, desde el aislamiento, la sensación de desenfoque, la falta de gravedad, el tiempo suspendido. Estoy recreando, a través de dibujo, escultura e instalación una isla que solo puedo ver a través de un espejo. Un proyecto que nace gracias a la beca de ICA (Instituto de las industrias culturales y las artes) de la Consejería de educación y cultura de la Región de Murcia.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto 17 V de visto y no visto, 2017. Cortesía de la artista.

PAC – Defínete mediante hashtags o etiquetas.

Katarzyna Rogowicz – #artecontemporaneo #poliedrica #reflexión #pensamiento #polaca #katarzynarogowicz

Artista, mujer, madre, hija y pareja, dependiendo todo de una persona capaz, pero con una cabeza llena de “cosas” que me interfieren para bien o para mal, pero que me ayudan a buscar la perfección que tanto anhelamos todos.

PAC – ¿Cuáles son los temas de tu trabajo artístico?

Katarzyna Rogowicz – A lo largo del pasado histórico de la creación artística, el ser humano ha intentado expresar y dibujar la armonía que transmite la agradecida madre naturaleza, el orden universal y vital que posee. Esta forma de pintar, de coger apuntes del natural, será la que la artista adopte a la manera de los impresionistas a plein air cuyo término pictórico equivale a pintar al aire libre, pero en lugar de hacer uso de los envases de pintura al óleo que tan famosos se hicieron en los años setenta, utilizará la plumilla valiéndose de la tinta china con pequeños toques de color aportados por otros pigmentos.

Contemplar el paisaje para dibujarlo conlleva observarlo de forma distinta, pues es inmenso y global, imposible de abarcar. Para el artista británico John Berger “dibujar es descubrir”. Es el acto mismo de dibujar lo que fuerza al artista a mirar el objeto que tiene delante, a diseccionarlo y volverlo a unir en su imaginación.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto Antípoda M de miedo, 2021. Cortesía de la artista.

Por ello, decido centrarme en lo mínimo, en el detalle, en la paleta más básica del color. Conscientemente limito mis creaciones al blanco y negro, como una vuelta a la simplificación, a los inicios de nuestra condición natural para construir nuestra identidad desde la raíz. Al igual ocurre con la elección de la tinta china, que no es casualidad. El contraste entre la fina pluma, que acaricia el papel, con la opacidad de la tinta negra, que marca el mismo, es como unir la suavidad y la fuerza de la misma naturaleza.

Katarzyna Rogowicz. Proyecto Antípoda H de herida, 2019. Cortesía de la artista.

PAC – ¿Algún proyecto, pendiente, que te gustaría realizar?

Katarzyna Rogowicz – Pronto verán la luz. Se titula Antípoda y en enero de 2022, se expondrá en la Sala Caballerizas, del Museo Hidráulico Molinos del Río en Murcia, y luego a lo largo del año en la Fundación Casa Pintada-Museo Cristóbal Gabarrón en Mula y en la sala de exposiciones del Convento de San Francisco de Moratalla, todos en la Región de Murcia. Una vez más necesitaba irme para crecer, volver distinta y más fuerte.

PAC – Un deseo.

Katarzyna Rogowicz – Deseo de no perder el deseo, es uno de mis motores por excelencia.

No perder nunca la curiosidad.

Mejorar, crecer y no dejar de ser yo misma.

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