‘’Si por casualidad ocurriese que, al dibujar en una capilla o pintar en un lugar poco a propósito, no te diera la luz del lado que desees, ni puedas mejorarla, da relieve a tus figuras o dibujándolas guiándote por la que entre por las ventanas existentes en dichos lugares. Y así, siguiendo la luz, venga de donde venga, da relieve y volumen a tu dibujo, como ya se ha dicho’’.
Cennino Cennini. De cómo según la procedencia de la luz, debes dar claro y oscuro a tus figuras
para dotarlas de relieve, en El libro del arte. Finales del siglo XIV.
Leer las páginas de El libro del arte del pintor y teórico Cennino Cennini significa conocer un poco más la pintura italiana del Trecento, ya que el autor explica cada técnica empleada en aquel momento, narrada con gran detallismo. En el pasaje citado menciona cómo conseguir el volumen en una pintura a través del claroscuro, teniendo presente la iluminación para orientarse en el dibujo.

Eva Menezz (Madrid, 1981) es una artista plástica enfocada en lo que ella denomina pintura escultórica. Crea obras caracterizadas por la bidimensionalidad; a priori son pinturas debido a ese rasgo, pero están compuestas por un marcado relieve. Cennino Cennini dijo en su obra que el relieve, el volumen, se podía obtener trabajando el claroscuro, pues fue un pintor situado en los albores del Renacimiento. Sin embargo, esta idea de lograr volumetría en una pieza resultó muy importante para el arte posterior, llegando hasta nuestros días. Menezz, percatándose asimismo de lo capital que es alcanzar el volumen, en lugar de usar la línea y el color, decide no recurrir a la emulación y recrearlo directamente. De este modo, para nuestra protagonista prima el elemento en tres dimensiones que se incorpora a la obra plana en origen. Se trata, sobre todo en su última serie titulada Blocks, de trabajar la superficie con bloques de madera adheridos, creando una composición de carácter abstractivo porque parte de la realidad visible y la descompone en formas prismáticas que luego ella colorea a mano con acrílico.
Lo cierto es que Menezz ha hecho un descubrimiento muy especial en esta fusión de las artes —pintura y escultura—. Aparte, rechaza la idea greenbergriana de planitud como término exclusivo para definir, para encasillar a la pintura. El crítico de arte defendió que ‘’la planitud era la única condición que la pintura no compartía con nadie, [añadiendo como ejemplos al teatro y a la escultura] la pintura moderna se inclinó hacia ella de un modo completamente prioritario’’ (Clement Greenberg, La pintura moderna, 1960). Empero, resulta evidente que Menezz no está de acuerdo con este postulado clásico, animándose a investigar con la madera trabajada en tres dimensiones.

Además, su manera de hacerlo es la típica de un taller artístico tradicional, pues del mismo modo que cualquier tallador prerrenacentista, lija a mano los prismas que utiliza en sus piezas, de aspecto cuadrangular y rectangular. Por esta razón se ha elegido un fragmento de la obra de Cennino Cennini para introducir a nuestra protagonista, ya que ella ha conseguido canalizar su potencial artístico en la labor manual, tan necesaria en la plástica. Apartándose también de todas las leyes enunciadas por el pintor y teórico Ad Reinhardt en sus Doce reglas para una nueva academia (1957), la artista valora sobremanera las cualidades materiales de la madera, apreciando su textura, así como las vetas, que al final se hacen eco de su perspectiva artística: hacer primar lo natural por encima de lo artificial. Es el abandono del formalismo. Igualmente, son características que exhibe la madera todavía estando pintada, para lo que realiza una selección cuidadosa de colores en sintonía con la idea que quiere plasmar, articulando su pensamiento proyectado al exterior gracias a la cromática. No obstante, este procedimiento no arranca hasta que Menezz determina la forma de la composición, de cómo y dónde colocar los prismas para que encajen con la idea que tiene en mente. Normalmente, su temática abarca diversos asuntos, desde la alegoría hasta la naturaleza muerta, habiendo antes pasado por el retrato y el paisaje, además de sus incursiones hacia la representación astronómica, siempre en clave abstracta.
Comenta el filósofo Leopoldo La Rubia, respecto a la noción de secuencia y su relación con la obra de arte que ‘’las secuencias están abiertas cuando un problema está pendiente de solución, mientras que una secuencia se cierra cuando se ha dado con una solución adecuada al problema planteado’’ (Leopoldo La Rubia, La aventura de la abstracción: fenomenología de la abstracción en el arte desde el paleolítico a las neovanguardias, 2015). Con anterioridad a esta oración, añadió que una ‘’obra de arte […] debe entenderse como la solución a un problema planteado por el propio medio artístico’’ (Leopoldo La Rubia, La aventura de la abstracción: Fenomenología de la abstracción en el arte desde el paleolítico a las neovanguardias, 2015). Mennez se topó con la solución al problema de la pintura: la planitud. Una cualidad de este arte que, sin embargo, termina tornándolo invariable; repetitivo. Se enfrentó a este atributo mediante el uso de materiales que crean volumen y, durante la investigación, descubrió la facultad de ensamblar elementos para conseguir el ansiado relieve. Incluso, a través de su técnica, se enteró de cómo lograr dinamismo mediante la disposición concreta de los prismas cuadrangulares y rectangulares, colocándolos a distinta profundidad, entremezclando las formas, etc.

Con todo, el hallazgo al problema de la pintura —tradicional, plana— tiene que ver con la serendipia. Mennez no buscó intencionadamente seguir por este camino, pero sí se percató de este asunto y de la necesidad de aportar soluciones una vez vio divirtiéndose a su hijo. Los juegos de construcción, con sus coloridos bloques para elaborar estructuras y los rompecabezas se convirtieron en la fuente de inspiración de la artista, conociéndolos mejor a través de su pequeño. Ella admite que igualmente está influenciada por el arte pop, en el que la presencia del juguete es habitual. En definitiva, lo que en principio parte de los juguetes y la cultura popular le ha servido a Mennez para articular una propuesta artística novedosa, en la que pintura y escultura van de la mano.
Etiquetas: Eva Menezz Last modified: 5 septiembre, 2024






