Woman Art House: Joana Vasconcelos

by • 30 noviembre, 2018 • Woman Art HouseComments (0)933

El último capítulo de #womanarthouse se centró en Joana Vasconcelos, la artista portuguesa más internacional y una de las creadoras contemporáneas más reconocidas en la actualidad. ¿Quieres saber más sobre ella? Aprende alguno de sus secretos con este texto.


Aunque actualmente tenga nacionalidad portuguesa, Vasconcelos realmente nació en París en 1971, ciudad a la que huyeron sus padres debido a la dictadura de Salazar: “que sea una artista portuguesa hoy es el resultado político de la dictadura que condicionó a mucha gente en Portugal, como a la española. Mis padres estaban en Francia y yo nací allí y la verdad es que su vida seguiría en Francia si no se hubiera producido la Revolución de los Claveles. Creo que se habrían quedado allí y yo sería hoy una artista francesa.”

Fuera como fuera, su familia si volvió a Portugal cuando ella tenía apenas 3 años y su infancia fue “muy normal” según sus propias palabras. Lo único más diferente fue el hecho de hacer karate durante muchos años, un deporte que le aportó grandes valores: “el karate me enseñó a tener una exigencia muy grande, a tener un nivel de resultados, tiene que ver con hacer una cosa del principio al fin (…). Aprendí mucho, hubiera podido tener una vida en el karate.”

La artista compaginó arte y karate durante un tiempo, pero una rotura de rodilla paró su carrera deportiva: “entonces entendí que no podría seguir más en el karate pero que podría utilizar todos estos entrenamientos siendo artista.”

Su formación artística fue amplia.  Se educó en Lisboa, entre la escuela Ar.Co School e I.A.D.E, realizando cursos de dibujo, diseño, joyería o bellas artes. Y su trayectoria profesional empezó, según el comisario Enrique Juncosa, en un momento en el que la forma de hacer arte estaba cambiando: “los artistas, renegando del formalismo dogmático, buscaban significados complejos y también la participación del espectador.”

Desde sus inicios su obra se ha convertido en un ejemplo de lo puramente portugués: no sólo ha seguido la tradición de las mujeres fuertes surgidas en el país luso (como Helena Almeida), también ha usado a menudo elementos populares de Portugal (azulejos, bordados, cerámicas…). Su proceso creativo ha tenido mucha relación con la apropiación y descontextualización de lo que le rodea: busca reflejar el mundo que vive y comienza por lo que tiene más cerca.

Pero a pesar de basarse en lo más cercano, a Vasconcelos siempre le ha interesado abordar temas universales y complejos, como la deshumanización de las relaciones, las dificultades en la comunicación hoy en día, el papel de la mujer en la sociedad o asuntos relacionados con la identidad.

Veamos algunas de sus obras. Las primeras, SOFA ASPIRINA (1997) o CAMA VALIUM (1998), son dos estructuras con formas reconocibles por todo el mundo, pero con elementos algo diferentes a lo que estamos acostumbrados: medicamentos como recubrimientos. Ambas piezas parecen querer mostrar el hecho de que pasamos la mayor parte del tiempo sedados y durmiendo, sin acción, sin movimiento.

Unos años después, en 2000, la portuguesa creo PUNTO DE ENCUENTRO, un carrusel compuesto por diez sillas diferentes y modernas. Los espectadores están invitados a participar: pueden montarse y decidir juntos, aunque no se conozcan entre sí, la dirección en el que se mueve la estructura.

A pesar de obras como estas, su gran oportunidad no llegó hasta 2005, cuando fue seleccionada para la Bienal de Venecia. Ahí presentó LA NOVIA, una monumental lámpara donde los tradicionales cristales de Murano fueron sustituidos por tampones.

Esta pieza surgió cuando una amiga de Vasconcelos se casó de blanco: “el vestido blanco, la perfección, la virginidad; ese día [el de la boda] la mujer se vuelve un objeto. Su vestido es iconográfico, una realidad idealizada por todos, la de la perfección. Es curioso, porque la perfección no existe y, además, el blanco es la pureza, la virginidad, y la mayoría no es virgen el día de su boda. Al hombre le encanta que la mujer esté perfecta ese día. Hay un choque entre la realidad y la imagen que se crea de una perfección abstracta inexistente.”Y en esta pieza el blanco de los tampones representa esa pureza pero es una virtud sólo transitoria.

En 2011 creo MARILYN, dos enormes zapatos realizados con cazuelas:“el reto era la idea: traducir la imagen de la mujer contemporánea, que juega a la vez varios papeles en la sociedad; madre, en el desayuno; empresaria, en el almuerzo, y a la noche, vístete para ir al teatro o a un cóctel. Sólo ahora se plantean tantos papeles a la vez en la mujer. Antiguamente tenía uno, luego dos. Ahora es frecuente tres en el mismo día. ¿Cómo hablar de esta complicación de papeles?”

También destaca GALLO POP (2016), obra monumental basada en el gallo de Barcelos, símbolo de la cultura portuguesa. Conocedora de su valor y fuerza simbólica, recrea el gallo con una mirada contemporánea, uniendo los azulejos portugueses realizados a mano con la tecnología led.

También destaca la pieza que creó especialmente para su  exposición este año en el Museo Guggenheim de Bilbao: EGERIA, de la serie VALQUIRIA. Llamada así en honor a la primera escritora hispano romana de la que se tienen noticias, la pieza pesa 2 toneladas y ocupaba todo el hall de la institución: “es un cuerpo femenino que habita en una estructura masculina. Algo necesario después del fabuloso encuentro entre dos hombres: Frank Gehry y Richard Serra.”


Uno de los elementos más destacables de esta pieza, aparte de su monumentalidad, es el uso del ganchillo, elemento constante en la obra de Joana: “era uno de los pocos medios con los que las mujeres que no sabían leer ni escribir podían expresarse antaño. Para muchas, ha sido la única forma de expresión que han tenido en su vida.”

Es curioso que como muchos cuelgan a la artista el cartel de kitsch y reciclaje, y comparan su trabajo con el de Jeff Koons por la escala monumental y el uso de imágenes populares preexistentes. Sin embargo, ella rechaza todo esto: “como soy mujer no puedo ser mejor que Koons, tengo que trabajar sobre el lujo y no el mal gusto, y por supuesto estar siempre reciclando. Yo no reciclo, ni uso lo kitsch, ni tengo nada que ver con Koons.”

Sea como sea, Vasconcelos apuesta por la belleza en el arte: “para mi el arte tiene que ser bello. Yo creo que belleza y arte son sinónimos. Yo no creo que la belleza resida en el arte, yo creo que el arte es belleza.” Y se puede respirar, además, gran conceptualidad en su trabajo: “soy una artista conceptual. Yo parto de una idea y luego la reflejo. La escala, los materiales, las técnicas… las encuentro en el proceso conceptual no material.

Además, en muchas de sus obras se ve su preocupación por la situación de las mujeres: “podría ser una feminista más dura, pero soy femenina (…). Hasta que las mujeres no tengan los mismos derechos que los hombres seré feminista.” Y añade: “las mujeres no ganan lo mismo, no exponen tanto como los hombres en los museos… En mi carrera he sido la primera mujer en muchas cosas y a mis 46 años me lleva a pensar qué pasa en el mundo.”

Si quieres conocer más sobre Joana Vasconcelos, visita su página web. También puedes disfrutar de esta entrevistaque hicieron a Joana Vasconcelos, en la que hablo de Brancusi, arte público o feminismo.

Y aquí terminamos hoy. ¡Sigue muy atento a #womanarthouse! Próximo domingo más y mejor.


El próximo domingo 2 de diciembre conoceremos a la artista Paula Rego de la mano de Sara Torres, puedes seguir el hilo en Twitter desde su cuenta @saratorressif o desde el hashtag #womanarthouse.

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