I. DECLARO
El arte no es solo producción, objeto, mercado, ni mercancía.
La creación no se limita a la visibilidad ni a la exposición.
Hay vida, belleza y poder en el barbecho, en la pausa, en el día a día.
II. PRODUCCIÓN
No todo arte tiene que ser obra.
El arte no tiene por qué ser realizado para existir.
Hay arte sin producto, hay situaciones y momentos bellos.
Hay arte en vivir esos momentos.
Reivindico el no hacer como estado creativo.
Propongo medir el valor artístico más allá de la trayectoria.

III. EL BARBECHO
Barbecho: tierra que no produce para regenerarse.
Yo como artista en barbecho.
Mi barbecho para alejarme y descansar.
Mi no-producción es un acto de vida.
No produzco, germino.
No expongo, observo.
No realizo, valoro y disfruto.
Y mientras, se guardan energías, ideas, materiales.
Alguna vez, una semilla cae en mi tierra y crece un girasol: una obra involuntaria.
Si hay ausencia de actividades artísticas, aparece el arte en esencia.
IV. IDENTIDAD
Soy transmisora, educadora, cuidadora.
Soy madre, profesora, mujer, artista.
Mi tiempo no se mide en exposiciones, sino en presencia.
V. DIVIDIDO MI BARBECHO EN DOS ETAPAS:
- Por decisión: alejarme del marco del arte precario, competitivo y frívolo.
- Por imposición: debido a las circunstancias, ser madre soltera con dos hijas.

VI. DIVIDO MI PRÁCTICA EN TRES ÁREAS:
PEDAGOGY SLOW
Cultivo miradas libres.
Enseñar es abrir posibilidades, no imponer formas.
Compartimos saberes.
La intuición es una herramienta pedagógica.
El error es materia prima del aprendizaje.
El taller es un laboratorio de sensibilidad.
SLOW FAMILY
Tiempo de calidad y cantidad.
Comer juntas es un valor.
Mi cocina, un taller compartido.
Mis hijas son esculturas vivas, sembradas con conciencia.
Criar es crear un futuro sostenible.
El arte de cuidar, criar, educar, alimentar, escuchar, detenerse.
No he pausado mi carrera: he gestado humanidad.
SLOW ART
El arte está en lo cotidiano.
Mirar, seleccionar momentos, valorarlos y disfrutarlos.
Mis actos diarios, acciones performativas: vestirse, comer, caminar, conversar.
Mis residuos son huellas de performances domésticas.
No hay obra: hay acción.
No hay mercado: hay vivencias.
Mi arte se respira, se cultiva, se sirve en un plato, se vive con los demás.
VII. AFIRMO
El arte es también no hacer, no mostrar, no vender.
En el barbecho se siembran futuros.
Crear sin cosechar es también un arte.
La vida es arte cuando se vive con conciencia ética y estética.
VIII. LLAMAMIENTO FINAL
A todas las personas artistas que no producen:
Sois artistas en barbecho.
No necesitamos obras para ser.
El arte está en la regénesis y en respirar el presente.
Si suscribes este manifiesto, puedes enviar tu nombre a itzalazul@gmail.com o por Instagram @itzalgarcia
Itzal García, ARTISTA EN BARBECHO – 25 AÑOS. 1998 / 2023
mi trayectoria no es una línea recta
es una raíz profunda.





Itziar, estoy yo también en barbecho. Gracias por tu claridad de ideas y conceptos que iluminan las, a veces por nosotros mismos, no valoradas existencias en barbecho de otros/as seres, artistas de la vida. Me han encantado tus escritos. Te seguiré. Un abrazo