Espectros luminosos es una exposición de media carrera que pretende sumergir al espectador en la compleja narrativa artística de Naufus Ramírez-Figueroa (Ciudad de Guatemala, 1978) poblada de sueños, memoria, historia e infancia. La muestra, la más completa del artista hasta la fecha, está comisariada por la historiadora Soledad Liaño, y organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía con la colaboración de la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporany. Incluye una selección de las obras creadas por este artista en la última década, 15 proyectos entre los que podemos ver instalaciones escultóricas, performance, vídeos, dibujos e instalaciones escenográficas como Lugar de Consuelo, prestada por el MoMA, o el ambicioso proyecto, Cuna y arrullo, realizado para esta muestra. El título elegido por el artista, Espectros luminosos, nos habla de los espectros del pasado, relacionados en ocasiones con acontecimientos históricos, que nos siguen acompañando e influyendo en nuestras vidas, como fantasmas que reclaman la reparación de la memoria y la justicia.
El trabajo de Ramírez-Figueroa se ha mostrado en museos y centros de arte de todo el mundo. Basado en una profunda investigación de las tradiciones orales y populares, está muy influenciado por la convulsa historia de su país, Guatemala, marcada por la violencia y los conflictos armados, especialmente la Guerra Civil (1960-96), que obligó a su familia a exiliarse en Vancouver (Canadá) en los años 80. A través de su arte, Naufus, en un ejercicio que cobra total actualidad, cuestiona los relatos establecidos y lo utiliza para hacer visible el sinsentido de la violencia colonial y las guerras, que están inexorablemente unidas a la crueldad, el desarraigo y el genocidio.
Más allá de su experiencia personal e incluso del contexto guatemalteco, en su obra se plantean temáticas universales como las guerras, los autoritarismos, la violencia colonial, las teorías conspirativas o el exilio. La infancia es también una inspiración y un tema recurrente en el trabajo de Ramírez-Figueroa, una referencia autobiográfica que utiliza para abordar asuntos más globales. Lo hace en obras como Illusions of Matter (La ilusión de la materia, 2015), Cuna y arrullo (2025) o Life in his Mouth, Death Cradles her Arm (Vida en su boca, la muerte acuna su brazo, 2016).
La exposición, que ocupará cinco salas de la cuarta planta del Edificio Sabatini, incluye el proyecto, Cuna y arrullo (2025), realizado por el artista para esta muestra en virtud del protocolo firmado entre el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, una de las principales fundaciones internacionales de arte y de acción pública, creada en 2002 por la filántropa y mecenas Francesca Thyssen-Bornemisza. El protocolo contempla como primera colaboración, el encargo y producción conjunta de la serie Cuna y Arrullo, préstamo de obra de la Colección TBA21, así como el encargo de una performance, De espiral en espiral, creada también para la ocasión por Naufus Ramírez-Figueroa, que se llevará a cabo en el Museo el próximo 11 de septiembre.

Sueños e infancia
La obra que abre la exposición, Illusions of Matter, (La ilusión de la materia), 2015, es el vídeo de una performance basada en un sueño que tuvo el artista poco antes de conocer la muerte de un familiar, y que se filmó y concibió expresamente para su visualización en vivo en internet. El escenario, simple y transparente, evoca el teatro infantil que Ramírez-Figueroa veía en su ciudad natal desde muy pequeño.
Este tipo de teatro solía tratar temas críticos, burlando la censura gracias a su tono absurdo y su aparentemente inocente puesta en escena. La influencia de esos espectáculos infantiles se nota en la estructura no lineal de muchas de sus obras, así como en la mezcla de lo lúdico y lo crítico que se refleja en la escenografía. A través de este enfoque, de carácter onírico, el artista revisita memorias de su infancia, abriendo heridas y vivencias del pasado.
El espectro del autoritarismo
En la siguiente sala podemos ver el proyecto al completo que surge bajo el título El corazón del espantapájaros y que evoluciona posteriormente hacia Lugar de consuelo. Por primera vez, se muestra en conjunto la instalación adquirida por el MoMA y prestada para esta exposición al Museo Reina Sofía, además de las aguatintas de la serie El corazón del espantapájaros (2015) y el vídeo Lugar de Consuelo. En esta instalación, los trajes son piezas emblemáticas con entidad propia, refuerzan los arquetipos y se convierten en elementos significantes del relato visual. El activismo latinoamericano y el político teatro experimental de los años 70 y 80 inspiran esta sala y gran parte del trabajo de Naufus, que fusiona la violencia de la guerra civil guatemalteca con su experiencia vital y su historia familiar y lo convierte en una temática universal.
Las nueve aguatintas en blanco y negro que se muestran en la sala dos, son el punto de partida de una serie de obras que el artista desarrolló en diferentes medios, inspiradas en la obra teatral El corazón del espantapájaros, (1962) del dramaturgo guatemalteco Hugo Carrillo. La adaptación de esta pieza teatral en 1975 por un grupo de estudiantes de la Universidad Popular de Ciudad de Guatemala —entre los que se encontraban los tíos del propio artista—, se interpretó como un acto de denuncia política por parte del gobierno represor, cuya respuesta culminó con el asesinato de un actor y la explosión de una bomba que destruyó el teatro. Este trágico episodio, que forzó el exilio de la familia del artista, quedó grabado en su memoria y forma parte fundamental de su trabajo. En la serie de aguatintas, Ramírez-Figueroa reconstruye de manera íntima algunas de las escenas de 1975, basándose en las descripciones de su tío. La performance Lugar de consuelo, que está basado en la censura de El corazón del espantapájaros de Hugo Carrillo, se presentó por primera vez en la 32ª Bienal de Sao Paulo (2016). El argumento giró en torno a cinco figuras extravagantes y grotescas -el oligarca, el dictador, el soldado, el cardenal y el espantapájaros- representativas del poder y sus engranajes.
La película Lugar de consuelo (2020) que se filmó posteriormente, y cuyo vídeo podemos ver en esta exposición, es también una deriva de la obra de Carrillo. Grabada en la Universidad Popular de Ciudad de Guatemala, donde se había representado 45 años antes por los estudiantes, esta versión recurre a los personajes de la perfomance para construir un histriónico y cómico relato en torno al abuso de poder donde quedan patentes la necedad del despotismo, la tiranía y las relaciones oportunistas que mantienen las guerras y los regímenes autoritarios.

Reptiles y flamencos: Conspiraciones y malentendidos
En las salas tres y cuatro podemos ver obras tan emblemáticas como God’s Reptilian Finger (El dedo reptiliano de Dios) (2016), Fettered y Flamingos (Flamencos encadenados) (2017), con las que Naufus Ramírez-Figueroa reflexiona sobre los malentendidos que pueden generar nuevas narrativas y sobre las historias que, a pesar de su inconsistencia y arbitrariedad, se creen sin ser cuestionadas, porque están reforzadas por las estructuras del poder, como es el caso de las teorías conspirativas God’s Reptilian Finger, es una instalación que se presentó por primera vez en Gasworks, Londres y que se hace eco de este tipo de historias. Se basa en la teoría del británico David Icke, según la cual un grupo secreto de humanoides reptilianos, la Hermandad Babilónica, controla a la humanidad, y muchos políticos, monarcas y empresarios prominentes son reptilianos. En la instalación, el gigantesco dedo de Dios flota en el aire rodeado de piedras pintadas en colores fluorescentes, en una habitación oscura iluminada con lámparas UV, creando una atmósfera espectral. El uso de esta estética y materiales precarios, casi infantiles, remiten al imaginario de la niñez del artista, a la vez que pone en evidencia la fragilidad de estos discursos. God’s Reptilian Finger ofrece una visión mitológica que mezcla religión, especulación y poder.
Con la obra Fettered Flamingos, encadenados, aborda las confusiones y malentendidos que vivimos constantemente en nuestra realidad cotidiana. Naufus se encontró en la calle un flamenco de plástico atado a una cadena. Este encuentro fortuito instalación en la que lo absurdo impregna de humor la obra. Pero va más allá del malentendido y lo presenta como una evolución, una Flamencos el artista inspiró esta conexión de ideas que enriquece las posibles lecturas que podrían encontrarse tras este bando de flamencos rosas encadenados, como la domesticación del cuerpo y la naturaleza en la sociedad, o incluso un posible alegato ecológico.
También en la misma sala nos encontramos con el vídeo Life in his Mouth, Death Cradles her Arm (Vida en su boca, la muerte acuna su brazo) (2016), una performance filmada en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en la que una cámara fija capta la imagen frontal del artista sosteniendo en sus brazos un bloque de hielo envuelto en un arrullo. La transformación de la luz natural y el charco de agua que se va formando lentamente en el suelo, son los únicos signos del paso del tiempo. Como hace habitualmente, en este vídeo prescinde del lenguaje hablado. A cambio, los títulos poéticos y complejos que usa para denominar sus obras, como en este caso, refuerzan el mensaje y las interpretaciones. Esta obra, con guiños autobiográficos, habla de nuevo de una historia colectiva: el duelo y la memoria de los desaparecidos en Guatemala. En ella la infancia aparece de nuevo como recurso plástico y conceptual para cuestionar los órdenes impuestos y apelar a realidades alternativas.

Espectros coloniales
El impacto ecológico de la colonización como una forma de violencia medioambiental es otro tema recurrente en el trabajo de Ramírez Figueroa, que ya ha abordado en otras exposiciones como: The House of Kawinal (New Museum, Nueva York, 2018) sobre la ciudad maya de Kawinal, sumergida tras la construcción de una presa, o en Linnaeus in Tenebris (CAPC, Burdeos, 2017), una investigación sobre el silenciamiento de la sabiduría indígena por los sistemas de catalogación coloniales. Las obras de las series Anthurium y Chiperrec, (2021) nos hablan de este mismo impacto colonial que alteró los ecosistemas locales y afectó profundamente a la flora y fauna autóctona.
En la sala cuatro, las pinturas sobre las hojas Anthurium, hacen referencia a la desaparición de una planta autóctona por la actuación de un coleccionista francés del siglo XIX que quiso hacerse con todas sus variantes. En la serie, Chiperrec, Naufus relata, en medallones de resina, una serie de acontecimientos relacionados con historias coloniales. Chiperrec fue un espacio sagrado maya en la región de Alta Verapaz, Guatemala, transformado en el siglo XIX en una importante plantación de té destinada a la exportación a Europa. Además, fue escenario de episodios violentos durante la Guerra Civil de Guatemala, como se puede ver en algunos murales que representan a víctimas con extremidades amputadas y atadas a los árboles.
En esta sala también podemos ver la serie Huertos de los Ch’olti, de los que se muestran 20 dibujos. Ramírez-Figueroa retoma una investigación sobre el pueblo Cho´lti cuya población fue sometida a todo tipo de violencia colonial, -la prohibición de su lengua, indumentaria e identidad, el desplazamiento de sus tierras y la migración forzada-, sigue siendo un referente de fortaleza y resistencia.
Cuna y arrullo: La memoria del exilio
En la última sala se exhibe el nuevo proyecto, Cuna y arrullo (2025), una escenografía que conjuga juego, recuerdos y sueño, donde el artista deconstruye el concepto cuna y lo puebla por seres de pesadilla como arañas, murciélagos. Esta obra, específicamente para esta exposición en virtud del protocolo firmado entre el Museo Reina Sofía y la Fundación TBA21 Thyssen Bornemisza Art Contemporary, remite a la etapa en la que el artista vivió en hogares de niños refugiados, en México, antes de ser acogido en Vancouver junto con su familia.
El sueño, uno de los recursos habituales en su proceso creativo, le permite llenar los vacíos de la memoria y explorar la realidad desde otras perspectivas. Las criaturas que vemos en esta obra hacen también referencia al Diccionario Ch’olti, un exhaustivo estudio de la desaparecida lengua maya realizado por el fraile evangelizador Francisco Morán en el siglo XVII, que da testimonio de la lucha del pueblo Ch’olti. En Cuna y arrullo resuenan algunos de los términos de los diccionarios de Morán hilvanando memoria, historia y sueño.
Fechas: Hasta el 20 de octubre de 2025
Lugar: Museo Reina Sofía, Madrid




