Entrevista a Eduardo Serrano González

by • 7 enero, 2022 • Artist Interviews, EntrevistasComments (1)948

Eduardo Serrano González [Ibi (Alicante), 1991]. Bachillerato Artístico en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Alcoy (2009). Licenciatura en Bellas Artes (2014) y Máster en Producción Artística (2015) por la Universidad Politécnica de Valencia. Su proyecto artístico personal está basado en la interdisciplinaridad, reflexionando acerca de la memoria, el desecho y lo doméstico a partir de los objetos.

Eduardo Serrano. Foto de estudio obra en proceso. Cortesía del artista.

PAC – Te proyectas desde Ibi (Alicante) y Valencia ¿Te hubiera gustado cambiar de lugar y hacerlo desde allí?

Eduardo Serrano – Establecer un punto concreto de proyección en mi caso es complicado, ya que me muevo entre València y la provincia de Alacant. Por motivos personales y profesionales a lo largo de la semana cambio de ubicación, por lo que el contexto me lleva a tener una zona geográfica de proyección difusa, pero ubicada y ligada al Pais Valencià y su contexto.

Sobre si me hubiera gustado cambiar de lugar, en algún momento sí, sobre todo hace años cuando planteaba el futuro con otra perspectiva, siempre existe una atracción por otras ciudades y por conocer más lugares. No obstante, me he sentido bien aquí, con nuestras carencias, el tejido cultural Valenciano es muy rico, además de estar viviendo un momento de transformación importante y que es prometedor. Tenemos una oferta interesante y de calidad, aunque demasiado centralizada en la capital de València. Eso en lo referente a lo artístico, ya que el hecho de estar cerca de familia y amigos a la vez que intentas desarrollar la carrera que deseas es algo impagable y que merece la pena disfrutar ya que no sabemos dónde podemos acabar el día de mañana.

Eduardo Serrano. Serie Registros de sillas y sombras, 2016. Cortesía del artista.

PAC – ¿Crees que tu trayectoria habría sido la misma?

Eduardo Serrano – No, supongo que no, aunque sería imposible de predecir cuál sería el camino que hubiera tomado. Pero seguramente se hubieran dado otras circunstancias, la trayectoria está marcada por una serie de coincidencias, decisiones y personas que en ciertos momentos condicionan tu devenir, para mejor o peor, eso nunca llegamos a saberlo del todo. Pero de momento este es el lugar o los lugares desde los que de momento quiero desarrollar mi trabajo. No obstante, queda mucho camino por recorrer, veremos que depara el futuro ya que algo que ha constatado la pandemia en este último año es la volatilidad de lo que creemos estable y definitivo.

Eduardo Serrano. Línea blanca, 2017. Cortesía del artista.

PAC – ¿Qué te impulsa a dedicarte a la práctica artística?

Eduardo Serrano – Algo así como una necesidad de refugio, de recogimiento y un punto de obsesión. Aunque más que para dedicarme, sería lo que me empuja a no abandonar la práctica artística. Si no caemos en el romanticismo y en mitificaciones, sabemos que este no es un camino fácil y ese impulso es más un punto de anclaje para continuar. Creo que nace de una atracción primera, en mi caso, de manera natural y más determinada por mi personalidad que por el contexto familiar o social de mi entorno. El encontrar en el acto de sentarse a dibujar en soledad la recompensa de ver expresado en el papel algo que con las palabras no conseguía expresar es el primer contacto, el más verdadero y el que despierta el interés, al darme cuenta de que algo está pasando ahí. Ese elemento condiciona el resto de decisiones y es el empuje para interesarte de manera más amplia por el arte, la cultura y por optar por unos estudios determinados. Ya en la secundaría tenía claro esto, que ese era el camino que quería seguir. Pero en todo ese periodo fueron necesarias personas y momentos que hacen que esa ilusión primera no se apague, ya que la idea de abandonar, tomarlo como una afición y dedicarse a otra cosa siempre está presente. Como decía, si desmitificamos la figura del creador o el artista, vemos como la inmensa mayoría no vivimos de ello. Son otras actividades las que se alternan con la producción las que permiten que se pueda continuar generando obra y condena a una trayectoria a la precariedad. En ocasiones actividades que poco o nada tienen que ver con la producción y que hace común ver como compañeros y compañeras van desvinculándose de su producción artística, quedando por el camino obras y trayectorias que podrían ser extraordinarias, es la triste realidad. Pero ese impulso es lo que hace de contrapeso cuando surgen las dudas o la realidad de las condiciones materiales hace que continuar sea complicado. Y no con ello quiero caer en un victimismo absurdo, puesto que es un camino que hemos elegido consciente y libremente, pero es una realidad que se oculta tras la obra y la figura del artista, tras los eventos, las redes y toda la parafernalia del sector.

Eduardo Serrano. Ascenso, 2018. Cortesía del artista.

PAC – ¿Qué ansiabas?

Eduardo Serrano – Una vez superada la primera fase de mi formación y ya dedicado en mi producción personal, deseaba poder transmitir mediante las imágenes una poética que yo encontraba en ellas y que me atrapaba. Con trasmitir no me refiero únicamente a crearlas, también implica que no fueran obras que quedaran almacenadas en el estudio, por lo que también existía esa necesidad de encontrar la forma de mostrar todo ese trabajo y poder llegar a un público que pudiera ver, compartir y criticar esas obras. Esto también implicaba poder financiar y hacer sostenible todo ese proceso, lo que podría llamarse encontrar la forma de dedicarme profesional o semiprofesionalmente a la práctica artística.

Eduardo Serrano. Desarrollismo fulminante, 2018. Cortesía del artista.

PAC – ¿Lo encontraste?

Eduardo Serrano – Diría que, de manera parcial, aunque no es un punto que haya concluido para valorarlo una vez finalizado, sino que es una búsqueda y una lucha que a día de hoy sigo librando. Pero si valoro la situación en la que puedo encontrarme respecto a la práctica artística y mis aspiraciones, diría que he conseguido objetivos en parte y con matices. Por una parte, el hecho que comentaba de poder dar a conocer mi trabajo lo he encontrado en el papel de las redes, ya que, pese a que he tenido la posibilidad de exponer mi trabajo, recibir algunas menciones y premios y ser seleccionado en diversos certámenes que me han permitido mostrar mi trabajo al público, el hecho de no contar con una representación galerística limitaba un poco este aspecto. Pero como comentaba las redes, sobre todo Instagram, me han permitido tener una ventana al mundo que ha hecho llegar mi trabajo a un público amplio, diverso e internacional. Aunque claro, una imagen de la obra en la pantalla de un dispositivo móvil es una experiencia muy parcial si la comparamos con el directo. Por lo que, en este sentido, la búsqueda por conseguir llegar y poder mostrar mi trabajo es un camino que sigo recorriendo. Del mismo modo el siguiente aspecto que comentaba, lograr esa profesionalidad que hiciera posible y sostenible la producción de mi obra, también lo ha sido de manera parcial y por unos motivos similares. En este caso es algo que se consigue de manera inestable, precaria y con intermitencias lo que lleva, como hemos hablado, a buscar ese sustento mediante otras vías, algo que acaba influyendo también en el ritmo de producción. Como decía al principio de esta pregunta, es todavía pronto para hacer valoraciones concluyentes de mi trayectoria, con treinta años, aunque ya no sean pocos creo que queda mucho por recorrer, por conseguir y por qué no, también por fracasar.    

Eduardo Serrano. Futuros que se hicieron presente, 2019. Cortesía del artista.

PAC – ¿Qué crees que puede mejorarse en el Sistema del arte?

Eduardo Serrano – Creo que la idea de sistema del arte es muy amplia y engloba demasiados factores como para poder establecer una opinión firme y determinante ya que tendríamos que entrar a valorar uno a uno a sus actores. Pienso que no son merecedores de la misma crítica las instituciones públicas, que las galerías, los artistas y otros agentes culturales o del arte. Si bien es cierto que hay algunos puntos comunes que resultan más llamativos y que podríamos criticar sin caer en la demagogia, los tópicos o no ser rigurosos. Pero antes me gustaría decir que, de un tiempo a esta parte, sobre todo en el contexto valenciano que es el que más conozco se respira un aire un poco más limpio, tanto desde algunas instituciones como por parte de agentes culturales se vienen denunciando abusos e irregularidades, así como un impulso por desarrollar una higiene de lo que entenderíamos por sistema del arte, que era necesaria. Pese a ello, estos puntos comunes de los que hablaba continúan siendo importantes, me refiero especialmente al clasismo, la endogamia y el centralismo, este último no solo referente a Madrid, sino también a la concentración de toda la oferta cultural en otras grandes ciudades. Creo que conocemos sobradamente que tanto el clasismo como la endogamia se dan en este sistema o mundo profesional, al igual que en otros, pero no por ello es justificable y sobre todo no es democrático. Con ello no quiero establecer una posición victimista puesto que existen excepciones e intentos por mitigarlo, pero negar esta realidad, como negar el machismo, es una necedad. Creo que es una situación que tendemos a normalizar y justificar con toda la fantasía meritocrática, pero la realidad aquí es que el esfuerzo cuenta de manera parcial y al mismo deben de sumarse otros tantos condicionantes. Creo que no descubro nada nuevo con esto.

Por otra parte, el centralismo es hiriente para las personas que somos originales del mundo rural o periférico. El hecho de que cada vez que se plantea o se habla de nuevos proyectos culturales se haga por, desde y para la ciudad al mismo tiempo que se habla de la España vaciada o de la insostenibilidad de las ciudades, cuando realmente el sistema te obliga a estar en ellas. El teletrabajo y lo online ha sido una irrealidad en la pandemia, pero ya volvemos a la misma realidad anterior. Creo que es una asignatura pendiente que, desde el arte y la cultura, en el contexto del País Valencià debería de tomarse más en cuenta.  

Eduardo Serrano. Morder el polvo, 2020. Cortesía del artista.

PAC – ¿Qué deberíamos aportar y eliminar al Sistema?

Eduardo Serrano – Empiezo por el final, hilando con la anterior pregunta propondría eliminar el clasismo, la endogamia y el centralismo, así como el machismo, todas esas cuestiones claves en la corrupción del sistema del arte y también de su distanciamiento con la sociedad real. Para aportar creo que debo hablar desde la visión de la creación artística, ya que no pienso que tenga autoridad para dar formulas a otros estamentos. En lo que nos respecta creo que debemos comenzar a considerarnos trabajadores del arte, con mayor o menor profesionalidad, pero trabajadores y además precarios. Ya que es una clave para cortar de raíz los abusos que el sistema puede ejercer sobre los creadores y que vemos denunciados muy a menudo. Podemos parir del particular que pide un trabajo gratis, a la institución que te recompensa con difusión, pasando por los certámenes sin seguro de obra o los proyectos donde no se cuenta con los honorarios del artista. Abusos que no hacen más que presionar a la base que sustenta toda esta pirámide que aquí hoy hemos venido a llamar sistema del arte.     

Eduardo Serrano. Serie Registro nº3, 2020. Cortesía del artista.

PAC – Asociacionismo profesional ¿qué opinas?

Eduardo Serrano – Necesario si queremos revertir algunas de las cuestiones que hemos planteado anteriormente en lo referente al sistema del arte, pero también en los derechos de los artistas. Además, el mundo ya es bastante hostil para afrontarlo en soledad. Pero es una forma de organización que choca con el individualismo de las trayectorias artísticas, al menos una idea de individualismo y de artista tradicional. Por ello insisto en la importancia de considerarnos trabajadores y trabajadoras del arte, de la cultura o la crítica, la práctica curatorial o cualquier cuestión relacionada con el sistema del arte. Creo que es la vía para que esa concepción de individualidad y elitismo se rompa, de no mirarnos por encima del hombro y sentirnos entre iguales que luchan por sus derechos en cualquier tipo de organización. Es la única vía que nos queda para que la idea de “profesional” que reflejas en la pregunta pueda verse materializada.

Además, me gustaría aportar otra visión sobre la utilidad del asociacionismo, ya no tanto profesional, pero si por y para el arte. Me refiero a la importancia de estos movimientos y colectivos en los ámbitos rurales y periféricos como agitadores culturales. Unas experiencias de organización que compensan el abandono institucional en cuanto a cultura de estos espacios y que permiten programar agendas culturales accesibles y de interés teniendo en cuenta la identidad del territorio. Un recurso tan elemental como la educación que de acceso a la cultura y un espacio de apoyo para todas aquellas personas que quieran desarrollar sus intereses creativos sin necesidad de abandonar sus lugares de residencia.

Eduardo Serrano. Girar la cabeza, 2021. Cortesía del artista.

PAC – Háblanos un poco de tu trayectoria.

Eduardo Serrano – No es una trayectoria demasiado larga, pero considero que para hablar de ella debo remontarme a el momento donde surge el interés por el arte. En mi caso sucede en la escuela, en la etapa de la secundaria, aquí coincidieron por una parte el efecto de refugio que me aportaba el acto del dibujo, y por otra la asignatura de plástica. Esta materia es importante ya que potenció mi interés, gracias a una docente que me invitó a interesarme más profundamente por el arte, la técnica y la historia. Así como a descubrir la posibilidad de formarme en Bellas Artes y de emprender una trayectoria propia. Una posibilidad que me era desconocida y que sin darse esta circunstancia hubiera sido distinta. Esta situación me hace valorar y defender en la enseñanza obligatoria el Arte como una materia fundamental y la importancia de estas docentes en la formación de los alumnos, tengan mayor o menor interés por el arte. En mi caso, soy de familia humilde y trabajadora además de un pueblo industrial periférico y alejado de los museos y grandes centros de arte. De tal forma que sin esa formación y motivación desde la escuela muy probablemente mi camino hubiera sido otro, al igual que de otras muchas personas en esa misma situación en la que el acceso a la cultura y al arte no se encuentra a unas pocas paradas de metro. Ese es el origen de mi trayectoria, ya que desde ese momento ya tenía claro el camino que deseaba seguir.

Posteriormente llegarían los años de Bachiller y por fin el acceso a la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, de la Universitat Politècnica de València en 2009. Estudiar la Licenciatura en otra ciudad cambiando de residencia fue una experiencia más vital que artística, realmente en esos años no encontré una línea de expresión propia, más bien fueron años de desarrollarme técnicamente pero también como persona. Sería a partir del estudio del Máster en Producción Artística en 2015 cuando comenzaría a encontrar un lenguaje que me permitía desarrollar todos los conceptos que a día de hoy continúan presentes en mi obra. Desde ese momento inicio lo que considero mi producción artística y que no podría haberse dado sin el aporte y la motivación de personas que se cruzan en mi trayectoria, como son Paco de la Torre y Enrique Zabala, entre otras, ya que el aporte conceptual y técnico junto con su empuje ha conseguido que me mantenga en esta difícil carrera de fondo. Todo ello me lleva a encontrarme actualmente en proceso de elaboración de mi tesis Doctoral.

Durante estos años he tratado de desarrollar un lenguaje propio, una forma de ver y entender las imágenes, el archivo y la pintura que me permitiese hablar de los conceptos que priman en mi trabajo. De tal forma que con tal de dar a conocer los resultados de estas investigaciones he participado en diversos certámenes artísticos, que me han permitido exponer mi trabajo en diversos museos, instituciones de diferentes ciudades. Habiendo tenido el placer de recibir algunos premios, menciones y adquisiciones por parte de instituciones públicas, pero también privadas. En fin, los reconocimientos que nos alimentan un poco el ego a los artistas pero que también nos dan ese ánimo de sentir que nuestro trabajo interesa a alguien y nos motiva a seguir adelante. No obstante, esta trayectoria está en curso, al igual que con otros aspectos creo que es pronto para tener una visión general de este recorrido.

Eduardo Serrano. Serie Encontrados nº1, 2021. Cortesía del artista.

PAC – Defínete mediante hashtags o etiquetas.

Eduardo Serrano – Aquí si me permites, utilizaré dos grupos, uno que pueda definir a mi persona y otro que defina mi trabajo:

#Investigador #pintor #observador #paciente #tranquilo #insistente #reflexivo #intuitivo

#realismo #arte #figurativo #mobiliario #memoria #abandono #artista #pintura #fotografía #archivo #registro

PAC – ¿Cuáles son los temas de tu trabajo artístico?

Eduardo Serrano – Aunque me considero pintor y es la forma de mirar y de relacionarme con la imagen, mi trabajo parte de la interdisciplinaridad como una herramienta clave para el proceso creativo, lo que me permite navegar entre diversos formatos y soportes. De tal forma que me muevo entre la pintura, el archivo y la fotografía.

Mi trabajo se presenta como una narración, tanto en su conjunto como de manera individual, una narración que habla sobre el pasado, el abandono y el desenlace los objetos que van apareciendo en mi proceso creativo y que se han transformado en un icono de la obra. Estos objetos son enseres domésticos mediante los que reflexiono sobre el hogar como un el espacio de la íntima resistencia. Estos muebles y objetos son reflejo de sus poseedores y me permiten reflexionar analíticamente sobre nuestra propia condición individual y como sociedad.

Mediante la mirada del pintor, pero sirviéndome de una actitud camaleónica para moverme entre diversas disciplinas, intento establecer diálogos entre las dicotomías de pasado y presente, ayer y hoy, la alegría y la desidia, el éxito y el fracaso…Mirando con una voluntad arqueológica al pasado reciente intentando extraer de los márgenes de los imaginarios colectivos aquellas citas que permitan distorsionar el tiempo subjetivo a través de la presentación de la voraz obsolescencia que el capitalismo salvaje impone a nuestra vivencia. Mi trabajo en su conjunto presentaría un soplo de memoria, un instante de reflexión en un presente impasible que vemos arrollado hacía un incierto abismo.

Eduardo Serrano. Serie Encontrados nº2, 2021. Cortesía del artista.

PAC – ¿Algún proyecto, pendiente, que te gustaría realizar?

Eduardo Serrano – Todo está por hacer, por ello quedan muchas vías abiertas, ideas que por cuestiones materiales no pueden realizarse. Pero el objetivo principal es mi carrera con todo lo que conlleva, por ello ese sería mi proyecto pendiente y a realizar, esperando que fruto de la insistencia y el trabajo se puedan dar las condiciones materiales y económicas que me permitan continuar produciendo, dando a conocer mi trabajo y abriendo nuevas vías de investigación y creación.

PAC – Un deseo.

Eduardo Serrano – Poder continuar, que no es poco. Seguir creando, exponiendo, investigando, conociendo y dándome a conocer. Algo que por mucha ilusión que se deposite no siempre es posible.

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One Response to Entrevista a Eduardo Serrano González

  1. Avatar RIgoberto dice:

    Eduardo, o como es mundialmente conocido… «Coné»

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