Espacio Mínimo presenta la segunda exposición individual de la artista Elena Blasco en su espacio. Su trayectoria artística desde 1976, año de su primera exposición, concentra un conjunto singular de obras que se caracterizan por una libertad formal en la que destaca la variedad de técnicas y texturas, un brillante y desinhibido uso del juego cromático, junto a un ensamblaje dispar de elementos en los que, desde un enfoque intencionalmente irónico e infantil, se fusionan alta y baja cultura. MIX, nos muestra algo más que una revisión de sus trabajos históricos en conversación con obras de nueva creación, porque más allá de un diálogo formal y conceptual de obras, entre las que dista en algunos casos una elipsis de más de 30 años, asistimos a una puesta en escena que barre las fronteras del tiempo y que evidencia una estética permanente. Pero MIX, es también algo más, porque la elección del material y la “mezcla” son la génesis y la esencia de la poética que caracteriza a esta artista. “Muebles y pinturas. Plano y tridimensional. ¿Qué querré estar juntado? Yo siempre juntando. ¿Se puede hacer? ¿Es posible? ¿Y por qué querría hacerlo? ¿Qué significa? ¿Funciona? ¿Es así la vida? ¿Me funciona? Es un experimento. Si, funciona.”

La exposición se compone de una selección de instalaciones de los comienzos de su carrera con otras de reciente creación que transforman la galería en una especie de muestrario de tienda de muebles, una concatenación de representaciones pequeñoburguesas, en las que constatamos un obsesivo interés por el ámbito de lo doméstico, en el que, como apuntaba Carlos Jiménez en el catálogo de su exposición del año 1991 en la galería Ángel Romero “El interior es un interior de resistencia, un fortín para el yo que libra batallas contra la uniformidad…”
MIX aglutina un repertorio de obras de gran formato y piezas diversas, que se complementan, referencian y amplifican entre sí, conformando un sólido corpus que muestra su reconocible y personalísimo imaginario. Bajo un aire desenfadado e irreverente Elena Blasco camufla el trasfondo radical de los significados que proyecta, cuestionando los tópicos y prejuicios canónicos de la sociedad actual. Interiores domésticos, de casa de muñecas, en los que el juego que propone la artista bien pudiera ser el de una sucesión de portazos siguiendo la estela del que diera, hace casi 150 años, la heroína de la obra homónima de Enrick Ibsen, Nora Helmer, al marcharse de casa.
Todo un ejercicio de libertad conceptual, temática y formal, que ha venido desarrollando desde el principio de su carrera y que la posicionan como uno de los más singulares e inclasificables valores del panorama plástico actual.
Fechas: Del 10 de septiembre al 14 de noviembre de 2026
Lugar: Espacio Mínimo, Madrid







