La Cidade da Cultura de Santiago de Compostela acoge “La línea de Hejduk” de la artista Irma Álvarez-Laviada. Una intervención, comisariada por Susana González, que resalta una parte del proyecto arquitectónico de John Hejduk al delimitar con luz el espacio entre las Torres Hejduk en el que se ubicaría un tercer edificio invertido.
A continuación podéis leer parte del texto curatorial escrito por Susana González:

A través del proceso de diseño de la nueva torre presenta una propuesta formal y espacial con la que metafóricamente habitar ese vacío. Su trabajo, en consonancia con las premisas de Eugenio Trías, se mueve entre lo concreto y lo intangible y pone en evidencia el carácter “habitable” del límite. La arquitectura es el contorno de la materialidad, es la línea que lo traza y es su ocupación.

El material de construcción de este espacio es la luz, un elemento central de la arquitectura y el instrumento que controla los mecanismos propios de la disciplina. Además, no es casualidad que se haya elegido la luz de color blanco. Este color acromático es en sí mismo la carencia de color, de igual manera que, en su versión luz, es el resultado de la unión de la totalidad de los colores. Es el color “arquitectónico” por excelencia en cuanto que es eficaz para resolver propiedades vinculadas a la captación de la luz, siendo ésta la hacedora de la arquitectura.(…)
El término vacío ha sido objeto de múltiples interpretaciones desde el ámbito filosófico, poético, espiritual, artístico o arquitectónico, la inquietud conceptual sobre el mismo lleva a la Álvarez- Laviada a elegir un lugar de acción y de activación del espacio existente entre las dos torres, configurando una nueva con la que poner de manifiesto el contenido intangible de la forma arquitectónica. Así, este vacío, que no es la nada, actúa como “matriz del espacio” y
espacio arquitectónico en sí mismo.
Lugar: Cidade da Cultura, Santiago de Compostela






