Miquel Barceló y Francisca Artigues. Él pinta y ella borda

by • 9 octubre, 2018 • Arte Textil, Dibujo, Exposiciones, MadridComments (1)552

El pasado sábado llegaron al Real Jardín Botánico de Madrid flores, arbustos, reptiles arcaicos, peces y constantes referencias al Mediterráneo y al mundo salvaje bordados en manteles, cortinas y servilletas. ¿El motivo? El universo de Barceló y la destreza bordando de su madre, Francisca Artigues, se reúnen en una exposición hasta el 6 de enero en el pabellón del Pabellón Villanueva.

Miquel Barceló y Francisca Artigues

Desde hace más de 20 años, Francisca Artigues (Felanitx, 1926), ha dedicado cientos de horas a bordar los dibujos que el pintor mallorquín crea sobre telas de lino y algodón de uso doméstico. “En la versión que su hijo tiene del mundo, ella ve su propia sombra, como si sus ojos y sus propias manos y su propio cuerpo y la mente que la acompaña en la vida se hubieran salido de ella, se hubieran exiliado de ella a otro reino en el que, con inmensa seguridad y una impresionante amplitud de miras, ambos producen imágenes y trabajan con pintura y arcilla, o simplemente sueñan con lo que podría ser la existencia.” Como dice Colm Tóibín, en el prólogo del catálogo.

Manteles, cortinas, colchas y servilletas han sido el resultado de este trabajo entre madre e hijo que ahora se muestra en la exposición del Jardín Botánico bajo el nombre Vivarium. Nombre que responde a una de las piezas que se exhiben y que tiene unas medidas de 444x244cm. Un bordado que llevó más de 2 años de trabajo no sólo por el gran tamaño del mismo sino por la gran cantidad de seres que alberga. Si bien la mayoría de las piezas que se exponen tienen funciones en el hogar, ya sea como cubrecamas, manteles, cortinas o servilletas, en el caso de Vivarium se planteó desde sus orígenes como un tapiz para ser colgado en la pared. Barceló comenzó el tapiz a partir de manchas verdes y azules de las que van saliendo seres que se ligan unos con otros, hasta crear un bordado de gran densidad. Como explica el propio Barceló: “Vivarium es como un contenedor de cosas vivas. Todo está vivo, se transforma, crecen, como si fuese una planta de patatas que salen todas de allí. Dragones, nenúfares y extraterrestres, incluso objetos, una cosa en crecimiento constante”.

Francisca ha recorrido, puntada a puntada, las líneas de los dibujos de su hijo descubriendo un mar bordado e inspirado en la naturaleza y el Mediterráneo. Sus obras están repletas de criaturas abisales, tiburones, peces espada, pulpos escupiendo tinta, tortugas, langostas, gambas, estrellas de mar y criaturas de la tierra. Con ellas la familia Barceló-Artigues nos habla de la intimidad del hogar y de lo submarino y lo selvático.

La muestra, comisariada por Rose Chalalai Singh y Mireia Vera, reúne 13 bordados de gran formato, además de una treintena de dibujos originales en acuarela de Miquel Barceló, entre los que se incluyen retratos de su madre, y obras con motivos de animales.

Coincidiendo con la exposición La Fábrica ha editado un libro, con fotografías de Jean Marie del Moral, con detalles de cada una de las piezas de la muestra y que se adentra en la residencia mallorquina de los Barceló Artigues y en el taller del artista.

Post Relacionado

One Response to Miquel Barceló y Francisca Artigues. Él pinta y ella borda

  1. Anna dice:

    ¿Igual que Okuda y su madre un tiempo antes verdad?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *