Entrevista a Pablo Sola

by • 30 junio, 2021 • Entrevistas, Exposiciones, Fotografía, Galerías de arteComments (0)763

Tras todo este complicado año de aislamiento, Pablo Sola nos recibe en su Casa/Estudio/Santuario de Madrid para hablarnos de su inminente nueva exposición, de su trayectoria y de sus intereses y motivaciones artísticas y personales.

Pablo Sola. Retrato cortesía del artista.

PAC –  Esta es tu primera exposición en el joven espacio Visión Ultravioleta. Tienes detrás una extensa trayectoria de exposiciones colectivas y proyectos. Cuéntanos de dónde vienes y tu actividad como fotógrafo profesional.

Pablo Sola – Si, es la primera exposición individual en Visión Ultravioleta, la anterior individual fue en El Umbral de la Primavera, desde 2019 no había hecho una individual salvo en Girona en Les Bernardes y en el Festival Art Nit de Mallorca. En realidad yo vengo de la ilustración, empecé dibujando, ilustrando, comic, haciendo retratos y luego llego el momento de abordar la fotografía en clase, y la odiaba a muerte, hasta que tuve que reinterpretar el trabajo de un fotógrafo consagrado, como ejercicio. Todo el mundo se fue por la rama de Man Ray; Helmut Newton, pero yo quise hacer algo más contemporáneo así que le pregunté a mi tutora si podía hacer algo sobre LaChapelle o Terry Richardson. El resultado fue increíble, casi todo era con montajes que me permitieron investigar el mundo de la escenografía, de cómo con ciertos materiales encontrados en bazares o por casas, jugar un poco a Juan Palomo, como sin medios, recrear esas grandes producciones. A partir de ahí, ese proyecto salió tan bien que fui a la Bienal de Jóvenes Creadores en Nápoles, y también gracias a él, me dieron la beca en EFTI. Allí me lo curré mucho, porque tenía profesores que me podían dar trabajo en un futuro, al contrario de otros compañeros que buscaban el “papel” de ayudante de … yo lo que quería era trabajar por mi cuenta.

Una de la profesoras, Marina Casal, que en aquel momento era la directora de la revista Rolling Stone, un mes antes de acabar el master me llamó, me dijo que le gustaba mucho como había trabajado en clase, como desarrollaba una tormenta de ideas, que era muy rápido y así comencé a trabajar para editoriales. Rolling Stone; FHM; MTV. Marina me ayudo un montón, trabaje durante ocho años con ella y con Ángel Perea, en Los 40 Principales, haciendo retratos de artistas.

En aquel momento mi estilo no era nada el de ahora. A parte de tener veintidós años, yo no era nada crudo, era muy kitch, muy pop y estaba muy influenciado por otros artistas.

PAC – Fue muy accidental entonces tu llegada a la fotografía

Pablo Sola –  Se ve que estaba predestinado. La odiaba por que era muy técnica, muy analógico todo. En el momento que ya pude experimentar con la fantasía, con crear yo cosas, es cuando me empezó a atraer y lo di todo. De hecho me fueron dando premios y luego ya fue el camino, venir de dibujar, pensando que iba a ser diseñador gráfico toda mi vida y que seguramente no saldría de mi ciudad, me vi aquí en Madrid. Mi padre me dijo, yo te ayudo durante este año, céntrate en ello, pero tu tienes que encontrar un trabajo como fotógrafo. Justo, un mes antes de acabar el master me llaman para comenzar a trabajar. Ocho años muy buenos, con mucha ilusión de bajar al quiosco y verte, que es una manera también de exponer, de ganarte la vida con tu trabajo. Aunque sea muy duro, tienes que tener la mente muy espabilada para mandar las ideas, porque no te plantean una dirección de arte ni te dicen lo que tienes que hacer. Tu tienes que mandar varias opciones y ellos eligen. Es otra dinámica de trabajo en la que a partir de un personaje tienes que desarrollar la idea y entender hacia donde va, sabiendo en que medio se va a publicar. Tirarte desde las seis de la mañana en una sesión de fotos, llegar a casa y pasarte la noche editando porque lo necesitaban para el día siguiente. Era un ritmo muy frenético, pero claro al ser tan joven, también te gustaba. Y la satisfacción de verte en los quioscos.

PAC – Luego llegó la crisis del papel.

Pablo Sola – La crisis del papel y el intrusismo de mucha gente que trabajaba gratis a cambio de ser publicado, creo que eso nos hizo muchísimo daño, se bajaron los precios, ya daba igual que lo hicieras tu, que lo hiciera otro, mientras tuvieran “la foto” les daba igual la calidad, si lo tenían gratis, para que iban a pagar.

Desde este punto hice el salto, de lo complicado a lo más complicado. Nunca había dejado el arte, tras el proyecto que comentaba me seleccionó Paco Salinas para Foto Encuentros en Cartagena y estuve con la Galería Viselarte, nunca abandoné este área aunque estuviera más centrado en el trabajo editorial. Volví al mundo del arte, encontrándome yo, fue el momento en el que cambié el estilo. Ya había pasado por situaciones jodidas y tenía experiencia de vida para plasmarla en mis imágenes.

PAC – ¿Cuáles son los límites, bloqueos y/o sinergias entre el trabajo editorial y tu proyecto artístico personal?

Pablo Sola – Había mucha retroalimentación de uno en otro. En ese momento todo era mucho más vacío, había poco que rascar, todo era muy visual pero con poca profundidad y muy marcado por mis referentes y el propio trabajo editorial. Yo exponía y se mezclaban trabajos editoriales, tenía la autoría y podía exponerlos, como propios. Ahora, pasados los años, pienso que era bastante plano, se basaba en que el escenario fuera lo más chillón posible, la gracia,  y aunque había algo de crítica, no tenía el peso de ahora. Eso no ocurrió hasta que me quede a solas con mi proyecto personal.

Pablo Sola. Faster Kill

PAC – ¿Piensas que a pesar del recorrido y peso histórico de la fotografía en la Historia del Arte, se sigue considerando un arte menor?, ¿por qué?

Pablo Sola – Si, totalmente, sobre todo en este país. Como es mas accesible hacer una fotografía, hoy en día cualquiera tiene una cámara, cualquier puede disparar, no es como un escultor, además una fotografía es mucho más fácil de conseguir, la puedes bajar de internet aunque no tenga calidad. También influye que no son piezas únicas, siempre suele haber una edición, aunque sea una tirada corta. Dentro de la fotografía, se da mucho más peso a la práctica documental, aunque la “realidad” se pueda manipular…

PAC – ¿Cómo ves la situación de la fotografía artística en España en este momento?

Pablo Sola – Hay muy buena cantera e interés por desarrollarse artísticamente con la fotografía, creo que hay mucho nivel, gente muy original como Antonio Guerra,  Madriñán o Debo Barreiro, pero falta una cultura que lo apoye. A nivel institucional, incluso PHE, lleva una línea de poco riesgo. Esto también influencia mucho a la gente a la hora de hacer su trabajo, poca originalidad y muy determinado por el “gusto” del público.

PAC – ¿Qué opinión te merece Instagram? ¿Piensas que es una herramienta que beneficia o por el contrario perjudica?

Pablo Sola – Cincuenta/cincuenta.No es una plataforma especializada, estamos todos ahí, hay influencer, famosos, se muestra estilo de vida, arte pero con censura, no tenemos una plataforma propia, que si existen pero no son tan populares, entonces no te implicas tanto en ellas. Está muy bien por que te da visibilidad, nadie se mete por la mañana a ver la web de un artista. Es un estímulo muy rápido, ¿por qué las stories son de quince segundos?, nadie va a aguantar un minuto viendo vídeo-arte o viendo una entrevista. Si es verdad que es una ventana al mundo. A mi por ejemplo me ha venido muy bien para poder colaborar con gente a distancia, como Francisco Sanabria. Colaboré con él estando en Mérida -Venezuela y yo aquí. ¿Lo malo? Que hay una mezcla muy grande y a veces se confunde lo que vale y lo que no vale, ¿quién o qué dictamina si es bueno o malo, los corazoncitos?

PAC – Tanto el tratamiento formal como los cánones corporales y la temática que abordas en tu trabajo están apartados de lo normativo y lo convencional. ¿Cuáles son tus planteamientos?, ¿qué nos quieres mostrar?

Pablo Sola – Hablar de cuerpos no normativos, a estas alturas ya, lo no-normativo parece lo normativo. Lo que me interesa es lo que yo puedo expresar con los modelos que utilizo pero a través de la transformación personal que les hago. Son como si fueran mi masa madre, les puedo transformar en lo que quiera. Lo que quiero mostrar, desde siempre, es diversidad, pero no me gustan los ghettos de personas, sabes que ahora hay tribus, quiero mostrar ese abanico tanto físico como personal, de ideas, ideologías y eso lo representa el cuerpo. El cuerpo es el recipiente de todas esas emociones y de todo. El cuerpo se empodera solo, no hace falta esa batalla, simplemente mostrarlo como es y llevarlo a los límites que quieras. Me gusta esa transformación de las personas sobre todo a través de lo que tu ves de ellas, es como jugar a las máscaras, cómo de manera subjetiva tu ves a esa persona y a dónde te puede llevar.

Pablo Sola. The Church of your name.

PAC – Sin embargo has logrado algo muy difícil de conseguir que es un estilo propio y reconocible.

Pablo Sola – Si, pero yo creo que eso sale solo, como te comentaba, llega un momento que también quieres dar un giro y por eso llegará un momento en que pararé y cambiaré, quiero investigar más cosas. Ser reconocible está muy bien, pero ser particular a veces va en tu contra, te creas un mundo tan personal que tus cosas y tu obra a veces es difícil de entender. Si tu trabajas con cosas reconocibles o iconos religiosos o pop, por ejemplo, ayuda mucho a tener éxito a nivel comercial y popular. Por otra parte, tener un trabajo que cuando alguien lo vea sepa que es tuyo, es un orgullo personal pero también juega en tu contra a la hora de llegar a públicos más amplios.

PAC – Partes de una austeridad y limpieza visual casi minimalista.

Pablo Sola – Yo me despoje de todo lo barroco y kitsch que hacía anteriormente y un día probando e investigando sobre temas con más base, era la primera sesión de fotos, se me cayeron los focos al suelo y fue cuando me di cuenta que esa era la luz que quería. El primer cambio que necesitaba era terminar con esa luz tan plana. Se cayeron los focos al suelo y dije, es una escultura, eso es lo que quiero, llevar a la fotografía a un nivel más plástico, más pictórico, pero no en el sentido tableaux vivants, siempre digo que tengo el trauma de la escultura por que no se me daba bien en la carrera y eso me ha marcado también un poco. Por eso todas mis imágenes tienen la misma iluminación, con ciertas variaciones, claro.

PAC – ¿Tienes ya imitadores?

Pablo Sola – Que yo sepa no. Pertenezco a una ola de fotógrafos de todo el mundo, sobre todo europeos, que están en esta onda dark pero luminosa, pero aquí en España no creo que nadie me haya copiado. Tendría que ser más erótico para que me copien.

PAC – La frialdad cromática de tus piezas colisiona dialécticamente con la intensidad narrativa de lo que se muestra.

Pablo Sola – Quiero que hablen mucho las sombras y que el mensaje sea crudo y directo. Hay una cosa muy particular y es que todo el mundo me dice : “eres muy azul”, pero no soy yo exactamente. La gente cuando la retratas suelta un aura, evidentemente mis focos son fríos pero hay gente más morada o rosa o verde…y sobre todo las sombras. Yo trabajo con luz continua y llevo en una mano la cámara y en la otra, los dos focos, y voy moviéndolos, voy dibujando a la persona y los fondos. Me interesa tanto la luz que le da al personaje pero también, como yo digo, los egregores que se crean en los fondos, los demonios de los fondos, son lo que complementan la historia.

PAC – Cuéntanos un poco que podemos ver en TRANSHUMANA.

Pablo Sola – Las piezas son parte de mis diferentes proyectos, que se pueden solapar unos con otros, no solo por la estética, sino porque todos tienen puntos en común en los temas, lo queer, lo alienígena. Lo que se va a mostrar es de alguna manera una evolución de lo queer, hacia donde va. Lo queer se ha centrado en el erotismo y la sexualidad y se ha apartado de su origen en el sentido de “lo raro” lo apartado o excluido. Está mas cercano a lo cyborg, que ya se ve en las tribus de generaciones más jóvenes, lo que se valora, aunque siempre se ha dicho lo mismo y no era verdad, es no ser uno más del montón. Ahora hay una revolución de las nuevas generaciones y tecnologías. Ya estamos en ese futuro que veíamos en las películas.

Hago como un recorrido de personajes clásicos que van pasando por todo lo que a mi me obsesiona, como temas esotéricos, personajes de la historia, tema alien, illuminati, los racismos, las similitudes que hay en muchas sectas religiosas con el tema suicidémonos. Lo que se va a mostrar es el mundo que yo he creado de lo que veo que existe en el real. Yo consumo mucho audiovisual y vengo de la generación de los vídeos de Bjork o Marilyn Manson, cuando los vídeos eran elaborados.

Pablo Sola. Sistine O’clock

PAC – Donna Haraway en su Manifiesto Cyborg de 1995 decía: “La naturaleza humana no es sino un efecto de negociación permanente de las fronteras entre humano y animal, cuerpo y máquina

Pablo Sola – Y capitalismo. Al final somos un número de la cadena de producción,una imagen que quiere agradar y un currículo con patas que solo quiere mostrar su mejor cara. Tenemos que ser perfectos de cara a los demás, luego tu, en tu casa, te comes tu frustración y tu depresión, de cara afuera tienes que ser un poco máquina. Vivimos con un disfraz y no somos libres ninguno. La sociedad te obliga a ser el más culto, el más viajado, el que más sepa de cocina, es una esclavitud.

PAC – Los cuerpos híbridos, las quimeras han derivado en post-humanismo, se trata de una declaración de principios?

Pablo Sola – Pues a lo mejor sin saberlo, si. Es de lo que yo me nutro, lo que yo quiero mostrar. No pasa nada por ensalzar lo imperfecto o lo que no queremos ver. Mucha gente me dice: “es que me da miedo lo que haces”. Trato de embellecer lo que se aparta, lo que nos incomoda ver. A veces eso son nuestros pensamientos, nuestros adentros, viscerales tanto en el plano físico como en el mental o espiritual.

PAC – ¿Teoría Crip Vs Trans-humanismo?

Pablo Sola – El trans-humanismo ya es una realidad, hay personas con extremidades biónicas, pero a mi lo que mas me interesa es el cerebro. Como vamos a evolucionar con nuestro cerebro. Hay muy poca información al respecto. Quiero saber que va a pasar con nuestras cabezas, si las vamos a perder del todo. Lo crip es lo que te digo que me gusta ensalzar, el “defecto”. Que el punto fuerte de cada ser sea su defecto.

PAC – ¿Qué es para ti la espiritualidad?

Pablo Sola – Creo como en fuerzas y sensaciones que hay que canalizar hacia buenas acciones, cuidar tu entorno personal. Si te juntas con gente negativa, eso te repercute. Abrazar la soledad es una vía, cuando uno sabe estar solo, pero de verdad. Lo espiritual está en todo, en la manera de cómo vives. Yo tengo fe en seres, no dioses, que nos miran, somos sus polly pockets, y que de vez en cuando nos dan una ayudita, un empujón.

PAC – ¿Qué proyectos tienes para el futuro?

Pablo Sola – Currar mucho. Si me gustaría hacer un cierre de estos proyectos que siempre están abiertos. Hacer un parón para interesarme y poder investigar en otros temas, que me aporten nuevas ideas y pasar a otro nivel. Por eso ahora he comenzado a modelar, que no quiere decir que vaya a tirar por ahí, pero me permite investigar con nuevos materiales. Mas ajustado, es un proyecto en el que estoy trabajando sobre la misantropía y el odio entre las personas, con mi compañero Antiel, el hace arte y escenografía en teatro. Lo llevamos haciendo desde antes de la pandemia. Son personajes de la historia, a partir de una corona, todo muy teatral, sobre personajes cuya base era el odio. En la pandemia era interesante como nos odiábamos los unos a los otros, acusando de saltarse las normas, por ejemplo. También, con Nerea Urbieto, expondré en agosto en una de las salas queer de referencia en México, Salón Silicón.

Artista: Pablo Sola
Lugar: Visión Ultravioleta
Fechas: Desde el 1 de Julio

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