Las hornacinas de la fachada del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, situadas a ambos lados de la entrada principal, fueron concebidas como parte del programa escultórico del edificio. Permanecieron casi un siglo vacías hasta que en 2019 se decidió activar ese espacio mediante una serie de encargos a artistas contemporáneos: Wangechi Mutu, Carol Bove, Hew Locke, Nairy Baghramian, Lee Bul, Jeffrey Gibson. Desde entonces, las esculturas que ocupan la fachada han establecido una conversación, no siempre cómoda, entre el lenguaje clásico del edificio y las formas, conflictos y preguntas del presente.

En la actualidad, el espacio está ocupado por el artista chino Liu Wei que presenta hasta el 8 de junio de 2027 Speculation, un conjunto de cuatro esculturas concebidas específicamente para las hornacinas.
Las cuatro piezas llevan por título Speculation / Λ, Speculation / G, Speculation / c y Speculation / h, en referencia a constantes fundamentales de la física. Están realizadas con materiales diversos —compuesto de fibra de vidrio, acero, aleación de aluminio y pintura de poliuretano— e incorporan incluso piel bovina sin curtir en una de ellas. La diferencia de escalas también es significativa: las dos esculturas centrales, situadas junto a la entrada, adquieren una presencia monumental, mientras que las dos exteriores son más contenidas.
Pero el aspecto más reconocible del proyecto es su condición de ensamblaje. Liu ha hablado de su realidad como de un rompecabezas construido por el tiempo y de su deseo de responderle con otro rompecabezas. La frase resulta particularmente apropiada para unas obras que parecen negarse a ofrecer una lectura única o estable. Las esculturas parecen construidas y reconstruidas al mismo tiempo. Sus superficies, materiales y formas no buscan producir una unidad perfecta. Al contrario, conservan las marcas de su heterogeneidad.
El artista ha descrito su intención como la creación de “un montón de objetos de naturaleza muerta cosidos entre sí de manera rudimentaria”. La imagen resulta útil porque permite entender la obra no como una estructura cerrada, sino como una acumulación de partes que mantienen entre sí cierta tensión.
También explica la presencia recurrente de la mano humana en el conjunto. La mano es uno de los elementos más reconocibles de la anatomía, pero también uno de los instrumentos fundamentales de la fabricación. En las esculturas de Liu funciona como vínculo entre cuerpo, imaginación y construcción.
Fechas: Hasta el 8 de junio de 2027
Lugar: MET, Nueva York







