Woman Art House: Lee Krasner

by • 20 diciembre, 2019 • Nueva York, Pintura, Woman Art HouseComments (0)1293

El 20 de diciembre de 1984 el MoMA inauguraba la primera retrospectiva de Lee Krasner, histórica artista del Expresionismo Abstracto, pero para entonces ya era demasiado tarde: Krasner había fallecido seis meses antes. Es una de las cuatro mujeres artistas que han tenido una exposición retrospectiva en el MoMA junto a Louise Bourgeois (1982), Helen Frankenthaler (1989) y Elizabeth Murray (2004).

Lee Krasner at the WPA Pier New York City. c.1940

Lee Krasner (Brooklyn, 1908 – Nueva York,1984) recibe su primera formación artística en la National Academy of Design en 1929, el año en el que abre sus puertas el Museo Moderno de Nueva York (MoMA). Al año siguiente se crea la Artist Union en un loft de Manhattan, el lugar en el que los jóvenes artistas tenían la posibilidad de contactar con críticos de arte y conectar con el pensamiento de izquierdas y el nuevo arte moderno que está llegando desde Europa. Estas confluencias artísticas e intelectuales fueron intensificadas gracias a la creación de la Work Progress Administration y la creación de un programa de apoyo gubernamental de Roosvelt a los artistas norteamericanos durante la Gran Depresión.

En 1937 Lee Krasner entra como alumna en la escuela de artes de Hans Hoffman recibiendo las influencias plásticas que definen su primera pintura. Esta primera obra, cercana al lenguaje cubista, está claramente influenciada por Hofmann, como también por el expresionismo alemán, la abstracción europea de principios de siglo y la obra de Picasso y Mondrian.

Por las clases de Hofmann pasan la mayoría de los artistas del Expresionismo Abstracto. Su influencia en estos artistas, más que evidente, fue revisada en 1963 en la exposición itinerante Hans Hofmann and His Students curada desde el MoMA. Entre el alumnado de Hofmann se encuentran destacadas artistas de esta Escuela de Nueva York como Helen Frankenthaler, Joan Mitchell, Irene Rice Pereira o Marisol Escobar. La propia Lee Krasner cuenta que de Hofmann siempre recibían críticas negativas. Pero un día se detiene delante de su caballete y elogia su trabajo: «Esto es tan bueno que nunca sabrías que fue hecho por una mujer».

Lee Krasner, Stop and Go, 1949

En la década de los 40 Lee Krasner comienza a exponer en Nueva York con un grupo de pintores que poco más tarde serán identificados como miembros del Expresionismo Abstracto. A partir de este momento rechaza el estilo cubista y las temáticas de autorretratos y naturalezas muertas de sus comienzos llegando incluso a destruir sus primeras obras.

Su gran oportunidad llega en enero de 1942 cuando participa en la histórica exposición American and French Paintings curada por John Graham en la Galería McMillen, en la que se expone la obra de Picasso, Henri Matisse, Georges Braque, André Derain, Stuart Davis, Walt Kuhn y Jackson Pollock, siendo Lee Krasner la única mujer.

Con motivo de esta exposición visita por primera vez el estudio de Jackson Pollock (1912-1956) a quien había conocido unos meses antes. Conocer la obra de Pollock, considerado el pintor vivo más influyente en Estados Unidos y bajo la protección de Peggy Guggenheim, debe causar una gran impresión en Krasner, quien al mismo tiempo influye significativamente en la obra de Pollock. La pareja se casó en 1945 mudándose a Springs en el extrarradio de Nueva York, gracias a la ayuda económica y el mecenazgo de Peggy Guggenheim.

Entre 1946 y 1950 realiza la serie pictórica Little Images donde abandona el estilo cubista de formación por un lenguaje simbólico que no esconde ningún significado. En el título parece estar ironizando sobre el formato y la consideración heróica del trabajo de los principales artistas de la Escuela de Nueva York como Jackson Pollock, Willem de Kooning o Barnett Newman, que pintaban en grande, con grandes brochas y chorreos de pintura.

Lee Krasner, Untitled, 1949

En este momento la pintura de Krasner rechaza la figuración mediante el uso del símbolo, el jeroglífico y la cuadrícula y abandona definitivamente la observación de la naturaleza que proponía el cubismo y se acerca al automatismo. Al abandonar la observación de la naturaleza la pintura de Lee Krasner adquiere una mayor libertad creativa. Se centra en la observación interior, en el mito y la repetición de símbolos indescifrables. Estas pequeñas imágenes son resultado de la técnica de impasto o acumulación de pintura y el goteo. Sin embargo su pincelada gestual no es azarosa ni caótica; es resultado de un universo interior ilegible y del rechazo casi obsesivo hacia la figuración y al naturalismo. Algunos críticos han querido ver en estas pinturas el recuerdo hebreo de sus orígenes y el trauma del Holocausto, aunque ella siempre evitó estas interpretaciones.

Aunque la reputación de Lee Krasner como artista fue durante mucho tiempo eclipsada por Pollock, participa en las colectivas de la Escuela de Nueva York, como la histórica Ninth Street Exhibition of Paintings and Sculpture comisariada por Leo Castelli en 1951. Krasner está bien consideración como artista en comparación con la invisibilidad de otras mujeres artistas vinculadas con la abstracción.

A principios de los 50 el matrimonio Pollock-Krasner no pasa por buenos momentos, dada la inestabilidad emocional y el alcoholismo de Pollock, quien sufre un accidente mortal de coche en 1956. En 1959 tras la muerte de su madre comienza Umber (1959-1962) una serie pictórica que evoca el luto a partir de trazos violentos y tonalidades sombrías. Sin embargo la muerte de Pollock supone una liberación pictórica para Lee Krasner. Pasado el duelo la artista se empodera realizando una pintura mucho más libre. Consecuencia de este proceso de liberación es una de sus obras más conocidas, Gaea (1966), donde abandona el formato de pinturas pequeñas e introduce colores magentas.

Lee Krasner, Gaea, 1966. MoMA

A partir de este momento su obra comienza a ser expuesta internacionalmente. En 1965 expone en la Whitechapel Gallery de Londres y en 1973 en el Whitney Museum de Nueva York. Aunque su pleno reconocimiento llega en 1984 cuando el MoMA inaugura Lee Krasner: A Retrospective, seis meses después de su muerte. Aunque el reconocimiento llegó tarde Lee Krasner vivió lo suficiente para ver su obra celebrada como parte de la historia de la Escuela de Nueva York. Tal es así que en los últimos años su pintura está siendo muy apreciada tanto por el mercado como por las instituciones museísticas, adquiriendo precios de mercado cercanos a los de sus colegas varones del Expresionismo Abstracto.

No debe pasarse por alto la presencia de Lee Krasner junto a Pollock. En las conocidisimas fotografías en el estudio de ambos en Springs en las que Pollock aparece retratado o en pleno proceso de trabajo, solemos ver a Lee Krasner en segundo plano, la mujer distante que está observando al genio creador durante su performance chamánica. Ella es la compañera que le escucha y le aconseja, la que apacigua su inestabilidad emocional e inseguridades creativas.

A pesar de Pollock, Lee Krasner fue una de las más brillantes alumnas de Hofmann y una artista de éxito antes de que su vida girara alrededor del mito de Pollock incluso después de su muerte. «Desafortunadamente, fue muy afortunado conocer a Jackson Pollock».

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